PATHFINDER de Orson Scott Card

Con Pathfinder nos encontramos con una de las dos nuevas sagas literarias que el señor Card ha tenido el gusto de iniciar. La otra saga, iniciada con “La Puerta Oculta”, ya la trataremos en otro momento. Pero ahora centrémonos en Pathfinder, novela publicada en el año 2010, y que cuenta ya con su secuela llamada “Ruinas” esta del año 2012. Actualmente estamos a la espera de la aparición de una tercera parte, cuyo nombre será “Visitors” y que se publica hoy, día 4 de noviembre, en inglés (disponible en Amazon).

Pathfinder en una novela de aventuras de corte fantástico con ciertos elementos de la ciencia-ficción más contundente (space opera nada menos) que comentaremos más adelante. La novela muestra diferentes lugares y sociedades que componen el mundo tipo medieval - fantástico que se irá desvelando conforme avance la historia. Este mundo nos lo dará a conocer una serie de personajes que se irán añadiendo durante la trama hasta la creación del grupo principal al cual acompañaremos durante su viaje.

Hablemos un poco de los personajes:

El protagonista principal, de nombre Rigg, es un joven (y no un adolescente, sino un niño en los primeros acordes de la historia), hijo de un cazador y adiestrado en rastreo y demás habilidades de supervivencia (como bien indicaría el título de la novela si hubiesen creído oportuno traducirlo al castellano, no que así parece hacer referencia al juego de rol homónimo). Pero, por supuesto, no queda ahí la cosa: Rigg tiene la capacidad de ver los rastros, y no me refiero a pisadas en el barro o ramas rotas, es capaz de percibir los rastros que dejan las personas a lo largo de su vida, pudiendo saber por donde han pasado y cuan viejos son. Vamos, que si el autor no pone a un niño con capacidades especiales no se queda tranquilo el pobre.

El periplo de Rigg dará inicio cuando su padre muera en el bosque y le ordene, desde la distancia, que se marche hasta la ciudad de Aressa Sessamo en busca de su hermana, de la que no tenía constancia de su existencia. En esta misión se le une Umbo, un niño de la principal aldea donde comerciaban su padre y Rigg y, salvando las distancias, su amigo.

Umbo, el hijo mayor de un humilde zapatero, se unirá a Rigg en su viaje no por un instinto altruista de acompañar a su amigo o vivir aventuras, sino por algo mucho más visceral: la muerte de su hermano pequeño sin que él pudiera evitarlo y a consecuencia de esto el desprecio de su padre por no haber cuidado de él. Aunque inicialmente este personaje parece un tanto tosco e ignorante (no confundir con que no sea inteligente, sino más bien como un ejemplo de aldeano con escasos conocimientos) éste va creciendo a lo largo de la novela hasta convertirse casi en el adlátere de protagonista.

Otros personajes, como Olivenko, Param o Loaf se unirán a ellos, pero el cómo y el porqué lo dejo en manos de los lectores.

Volviendo a la historia, lo que más me llamó la atención a la hora de leer este libro fueron los inicios de cada capítulo. Y es que, siendo una novela de corte fantástico, al principio de cada uno se nos brinda una página que relata los hechos del capitán de una nave espacial que no sabes que tiene que ver con el resto de la trama. Pero todo se resuelve a su debido tiempo.

Hasta aquí la introducción al libro, y no detallo más por miedo a incurrir en spoilers involuntarios.


Para mi es una novela entretenida, con un par de puntos que me gustaron bastante y una mezcla de conceptos interesante. El elenco de personajes va evolucionando a lo largo de la narración, pero tiene otros detalles que no terminan de cuadrarme. Por poner un ejemplo: Rigg, pese a ser un niño, muestra unas reacciones y comportamientos demasiado maduros y un control de la situación que resulta irreal, por mucho que intenten darle una cierta lógica al porqué de esa actitud. Recuerda demasiado al personaje de Ender Wiggin (¿alguien necesita una explicación de quién es? Pues aquí podéis leer algo). Este tipo de personajes es, por calificarlo de alguna manera, el sello de la casa de Orson Scott Card, con otros ejemplos como Alvin (de la saga de Alvin Maker), Ender y Bean (de la sagas de "El juego de Ender" y "La sombra de Ender") o Danny North de la saga "La Puerta Oculta" (Mithermages en inglés). Como inicio de esta corriente tenemos a Ansset de "El Maestro Cantor".

El estilo del autor es claro, cercano al lector. No profundiza en demasiadas explicaciones interrumpiendo el flujo de la narración sino que se limita en describir en profundidad solo aquello que considera necesario. Sobre todo en cuanto a ambientación se refiere. La inclusión de muchos diálogos hace que sea una lectura dinámica y no se hace pesado.

Muchos pasaran esta novela por los baremos de "El juego de Ender" o "Alvin Maker" y no creo que sea justo para ninguna de las colecciones, ya que aunque tengan puntos fuertes en común a mi parecer merecen ser valorados de manera independiente.

Y para finalizar mi opinión personal: Pathfinder es un libro entretenido que no va a renovar el género pero que te permitirá distraerte entre sus páginas, que para mí es lo más importante de un libro más allá de supuestas moralejas y enseñanzas que se le quieran sacar. Una  lectura recomendable.

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