Aquellos maravillosos años...

A raíz de una entrada de blog  que ha compartido +Zonk PJ Demonio Sonriente , he tenido un cierto ataque de nostalgia que me ha hecho pensar mucho en eventos del pasado y en cómo veía el mundo los juegos de rol. Hoy vivimos lo que algunos llaman la "Segunda edad dorada del rol", hay decenas de jornadas, se publican grandes novedades todos los meses. No siempre fué así. Primero, una de batallitas, y luego, una reflexión.

Yo comencé a jugar a los 11 años creo que por el año 1990, más o menos,  a través de un compañero de colegio que llevó a clase un D&D de Dalmau. Yo ya era un ávido lector de librojuegos y jugador compulsivo de HeroQuest (el de verdad :P). El que jugáramos en el colegio no supuso un problema para los profesores. De hecho la profesora de ciencias sociales nos hizo alguna vez fotocopias de las hojas de personaje. A fin de cuentas éramos chavales con buenas notas que estábamos tranquilos jugando a un juego en un aula en vez de fuera haciendo alguna trastada. La afición pareció expandirse rápidamente aquellos años y en un abrir y cerrar de ojos había dos o tres grupos de juego en mi barrio. Jugábamos a D&D, El Señor de los Anillos, Ragnarok, Aquelarre, Rolemaster (recuerdo que lo compramos en el Corte Inglés de la Castellana, porque sí, vendían rol en los grandes almacenes) y cada día descubríamos nuevos juegos, revistas y jornadas. Y así pasamos 3 años felices donde jugábamos y nos dejaban jugar. A nadie le extraba que un grupo de chavales pasaran la tarde en la mesa de la cocina rodeados de libros y bolsas de aperitivos.

Hasta 1994, hace ahora 20 años. Aquí la cosa se torció y pasamos de ser "esos chavales de los libros y los dados" a "esos chavales raros y peligrosos". Javier Rosado, ayudado por otros, cometía un espantoso crimen que se vinculó (como más tarde se vió de forma errónea) a un juego de rol en vivo. El periodismo amarillo y los reportajes sensacionalistas hicieron un daño casi irreparable en la imagen de los juegos de rol. En una sociedad donde la televisión era la máxima autoridad y sin otras fuentes de información, nos convirtieron en "el hombre del saco". Cualquier crimen extraño era automáticamente atribuido al comodín de "un macabro juego de rol". Abundaron los reportajes sesgados, manipulados claramente y editados para hacernos parecer lo que no éramos. Y durante muchos años parece que en la comunidad rolera era tabú hablar de este tema e incluso parecía que había que evitarlo como la peste.Yo pienso que no es un tema del que debamos avergonzarnos. Precisamente porque nosotros fuimos, en parte, víctimas colaterales. No frivolizo, aquel asesinato abyecto sesgó la vida de un hombre. Pero nosotros, ajenos a todo aquello nos convertimos de pronto en víctimas de una persecución mediática que nos condenó al ostracismo y que llevó a situaciones absurdas como las que contaré más adelante. Víctimas de una serie de personajes sin escrúpulos que por morbo, audiencia y dinero, vertieron sobre nosotros ingentes cantidades de insidias. Pero llamémoslas por su nombre castizo: MIERDA, mierda cuyo olor a pesar del paso de los años, no termina de desaparecer.

Cuando mis padres me llamaron para que viera en las noticias del telediario las informaciones del "crimen del rol" no podía creerme lo que estaba ocurriendo. Las cosas se pusieron complicadas cuando los padres de algunos amigos les prohibieron jugar conmigo. La paranoia se extendía y de pronto algunos nos quedamos aislados, estigmatizados y señalados por padres y profesores. Era absurdo. Era absurdo porque preferían creer el morbo que les vendía la televisión que detenerse 5 minutos a leer alguno de aquellos manuales o asistir a alguna partida. Era absurdo porque el señor de la tele que nunca había abierto un libro de rol era un experto y tú que llevabas años jugando, eras sólo un mocoso que no entendía nada. Y así algunos capitularon y dejaron los dados. Y otros pasaron a la clandestinidad. Perdonad el tono romántico de novela, es mejor que decir que aquello fue una puta mierda y que de pronto te señalaban con el dedo como si fueses una especie de monstruo y algunos decidieron que era demasiado. A lo largo de aquellos años muchos fueron dejando los dados e incluso negando haber jugado alguna vez. Aunque algunos, años más tarde, en la extraña intimidad de un atestado bar y frente a un par de cervezas, anhelaban aquellos tiempos en los que cabalgaban dragones, pilotaban naves espaciales y salvaban el mundo...

Ya en el instituto me integré en una nueva pandilla. Yo me había negado a esconderme o a ocultar mi cada vez mayor pasión por los juegos de rol ¡Yo no había hecho nada malo! Así que un día me dijeron que les apetecía jugar y me decidí a hacerles una partida. Llevé un libro al instituto para que lo vieran y para hacer los personajes durante el recreo. Y como por arte de magia, en una rocambolesca cadena de despropósitos, acabé teniendo que comparecer frente al director y la jefa de estudios para dar explicaciones sobre qué estaba haciendo. Con el manual confiscado preventivamente como si se tratase de algún arma peligrosa. El director, a pesar de las objecciones de la jefa de estudios me escuchó, leyo por encima el manual y me lo devolvió sin decir nada. A pesar de eso, el rumor ya me había marcado socialmente. Ir a hacer los deberes, o participar en un trabajo en casa de un compañero implicaba la típica charla explicando que no había matado a nadie y que no tenía intención de hacerlo frente a las desaprobadoras miradas de una madre que posiblemente veía más televisión de la recomendada.

Era esa época en la que a uno le da por salir por ahí. Esa época llena de hormonas donde cualquier ocasión de conocer (en el más amplio sentido de la palabra) a miembros del sexo opuesto era buena. En nuestro grupo alternábamos las salidas a bares y pubs con las partidas de rol. Pronto comprobamos que decirle a una chica que jugabas a rol era una manera segura de destruir tus posibilidades de un poco de acción labial, no sé si me entendéis... Pero claro, yo no estaba dispuesto a mentir sobre quién era. Y así, me encontré un día tratando de explicarle a una moza de buen ver que aquello del rol no consistía en limarse los dientes y cortarse en las orejas como le había dicho su primo. Pero claro, que sí, que se lo había dicho su primo que lo había escuchado en 'nosedonde' y que tú, que llevabas años en eso no tenías ni puta idea o tratabas de engañarla con algún extraño propósito, lo que reafirmaba que eso del rol era malo, satánico, etc, etc. Obviamente no ligué aquella noche. Aunque tampoco sería justo decir que encontre a lo largo de los años, a mucha gente que me escuchó y que cambió su opinión.

Cuando parecía que los ecos del crimen del rol eran historia, un chaval con graves problemas familiares y un transtorno de psicosis epiléptica cometió un crimen con una espada que le habían regalado. El "Asesino de la Katana" trajo de vuelta a los viejos demonios y a nuevos tertulianos y expertos que pronto atribuyeron a los juegos de rol y los videojuegos la responsabilidad en un crimen que una pluralidad de factores psicológicos y sociales explicaban completamente. Y durante algunos meses volvieron los malos tiempos... Pero no me voy a extender más en aquello. Fin de las batallitas.

Las secuelas de aquellos años pervivieron mucho tiempo. Aún hoy algunos esconden su faceta de jugadores por ser algo fuera de lo normal, no aceptado socialmente que creen que puede afectarles negativamente en sus trabajos o entornos. Ojo, no les culpo. Aunque la sociedad ha cambiado y es mucho más abierta, los ecos de aquellos actos aún perviven en la memoria de muchos que siguen asociándonos a prácticas extrañas. ¿Cómo creo que podemos soluciarlo? Siempre lo he dicho. No escondiendiéndonos, mostrándonos tal y como somos, permitiendo que se nos vea y que aquellos que son excépticos vean con sus propios ojos y saquen sus propias conclusiones. Cuanto más visibles seamos, cuanto más normalizada esté nuestra afición, menos desconocimiento, habladurías y problemas de aceptación tendremos.

17 comentarios:

  1. "La paranoia se extendía y de pronto algunos nos quedamos aislados, estigmatizados y señalados por padres y profesores. Era absurdo. Era absurdo porque preferían creer el morbo que les vendía la televisión que detenerse 5 minutos a leer alguno de aquellos manuales o asistir a alguna partida. Era absurdo porque el señor de la tele que nunca había abierto un libro de rol era un experto y tú que llevabas años jugando, eras sólo un mocoso que no entendía nada."

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  2. "Cuanto más visibles seamos, cuanto más normalizada esté nuestra afición, menos desconocimiento, habladurías y problemas de aceptación tendremos."
    ¡Bien, coño, bien! :)

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    1. XD Me alegro de que te guste la reflexión final.

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  3. A mí me pilló con 18 años, en el paso del instituto a la universidad. En el instituto ya sabían que jugaba al rol, y en la universidad lo aprendieron pronto. Tuve los típicos comentarios de que si eso era el tema de matar a gente con katanas y tal, pero no pasaron de bromas de la muchachada (yo tenía muy buen rollo con mis colegas del instituto y, posteriormente, de la universidad).

    En el terreno familiar, me sorprendió (gratamente) que mi madre fue mi defensora más acérrima. Ella me había visto juntarme con mis hermanos, mis primos y con amigos para jugar en casa muchas veces, había echado un vistazo a las partidas, y sabía que eso no era más que un juego de fantasía. Y así se lo dijo a cualquiera que le preguntó, incluyendo a su hermana (mi madrina, de hecho), que es una mujer muy religiosa y que sí que tuvo su momento de pánico por lo que fuera que estuviéramos haciendo. Creo incluso que prohibió a mi primo que jugara con nosotros a esas cosas, pero no estoy seguro.

    Eso sucedió hace casi 20 años. Creo que el mundo se ha hecho mucho más friki desde entonces, en el sentido de que películas como El Señor de los Anillos, Batman o los Vengadores, y series como Big Bang Theory, por ejemplo, han hecho mucho más conocido el mundillo en el que nos movemos. Geek is the new sexy ;). Se pasará la moda friki en algún momento, pero por lo menos cuando pase creo que estaremos mucho más integrados en la cultura general.

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    1. Efectivamente, hemos dado un gran paso adelante en cuanto a normalización y ya no somos tan extraños para la cultura popular. Espero que poco a poco ahuyentemos aquellos fantasmas del pasado y los que vengan después puedan disfrutar sin tener esos problemas.

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  4. Hola.
    Ante todo felicidades por el blog.
    Coincido con esta entrada casi por completo. pero quiero hacer dos apuntes.
    Dices que la sociedad es más abierta hoy en día. Yo digo "si, peroooo...". Aún tengo que explicar a gente hoy en día que jugar a rol es como hacer teatro. Y a una persona que hace teatro. Que si, que gente cerril hay en todos lados. Perooo...

    Creo que la gente sigue devorando la mierda que vomita la tele (y pido perdón por ser tan gráfico en mi comentario, pero es la forma de hacer ver la situación que veo a veces). Y este tema, junto con otros temas de frikerío vario, bien mezclado, es el coctel de moda de la temporada cada tanto tiempo. Es cierto que los dos casos señalados son los más conocidos. Pero aún surgen polémicas chorras de vez en cuando y siempre es por la ignoracia y el borreguismo inculcado. Cosas contra las que no se puede luchar, solo convivir. Porque como bien has dicho, si le explicas a alguien que está equivocado, va a pensar que le mientes para "hacerle de tu secta":

    Así que cuando me encuentro en la situación de explicar qué es un juego de rol, opto por dos enfoques: o bien explico que es como hacer teatro, donde se cuenta una historia y los jugadores son personajes, o bien tiro por la solución sencilla que aprendí en una revista líder, y digo "es como jugar al parchís, pero las fichas mueven al revés".

    Hace muchos años que he tenido un debate con diferentes personas respecto del "asesinato del rol". Mi argumento es "un desequilibrado mata a una persona". La otra parte replica "pero jugaba a rol" y yo añado, "si, y estudiaba química, y por ello los químicos son asesinos, ¿verdad?". Tras un cabeceo la persona suele decir "no, peroooo..." y aquí es donde repite "pero jugaba a rol". Eso me demuestra que la gente no quiere saber, solo quiere tener razón.

    Respecto del "asesino de la katana" que antena tres promocionaba como "asesino de la catana" fue aún un asunto más curioso, porque lejos de echarle la culpa al rol solamente se la echaban a un videojuego de rol (COOOMBO) pudiendo enmerdar a la vez a dos industrias. Ahí si que hilaron fino.

    Recientemente he tenido una conversación al respecto sobre los videojuegos. Una madre me explicaba que los chavales son violentos por los videojuegos violentos de guerra (tipo call of duty). Le dije que hay videojuegos de médicos, de abogados y de investigadores, y eso no convierte a la gente en abogados o médicos. Cabeceo un poco y dijo "si, pero hay videojuegos violentos". Lo dicho, la gente no quiere saber, solo tener razón.

    No dudo ni por un segundo que en un futuro, cuando se "pase la moda" del frikismo, volveremos ver cosas así, y por supuesto, los medios dedisnformativos estarán ahí, minuto a minuto, desgranando y desmigajando la miseria de la realidad para venderla por fascículos en sus programas patrocinados por yogures, leches, adelgazantes y financieras online.

    Siento el tono amargo de mi discurso, pero uno ya se va haciendo mayor y empieza a repetirse. Salud y rol.

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    1. Muy buenas David. Efectivamente hay muchísima gente que tiene una imagen preconcebida de lo que hacemos o lo que somos (influenciada muchas veces, la mayoría podría decir, por los expertos de la caja boba). Gente que se atrinchera posiciones ideológicas que no piensan abandonar.

      Pero también hay otro tipo de gente, que de pronto dice "Anda, pero si no tiene nada que ver con lo que me imaginaba". No es una cuestión de que se lo expliquemos, es una cuestión de que lleguen a la conclusión por ellos mismos. Y para eso lo mejor es que lo vean y que lo vean como algo normal.

      Espero que tus predicciones no se cumplan ;)

      Un saludo

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    2. Con respecto a eso, yo me tiré una tarde entera explicándoles a mis suegros lo que eran los juegos de rol, con ejemplos, etc. De cuando en cuando mi suegro comenta lo de que "oye, pues cuando nos contaste lo que eran los juegos de rol, la verdad es que estuvo muy bien, porque teníamos una idea completamente distinta". Miedo me da pensar qué idea tenían de ellos :D, pero lo importante es que en su momento preguntaron, le expliqué lo que había, y cambiaron su percepción del asunto (a una visión positiva).

      Creo que es importante vivir el tema del rol como una afición más, no esconderlo y disipar dudas sobre ellos cuando te pregunten.

      Y gente cerril siempre va a haber, contra eso no se puede luchar :D,

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    3. ...Peroooo... no soy tan amargo como para no darme cuenta de que siempre hay excepciones, y hay gente que si quiere saber.

      (Mis predicciones se cumplirán, lamentablemente, pero eso no es culpa mía, es culpa del carácter cíclico de los acontimientos, que ya trataremos en otra ocasión ^_^).

      Lo cierto es que aún hoy en día me sorprendo conociendo gente que permanece ignorante (en el sentido más respetuoso de la palabra) ante una gran cantidad de aficiones perfectamente normales aunque poco difundidas, como lo son todas aquellas que al frikerio atañen.

      Y no, no tengo ninguna vergüenza de explicar a quien haga falta "lo del juego de la figuritas" o "eso del rol", siempre que vea un carácter afín y que desea (al menos) saber algo más.

      Por cierto, el post del "lenguaje friki" (jesus salva, y recibe la mitad de daño) me ha resultado muy divertido. Lo dicho, felicidades por el blog. Siempre es bueno conocer otro blog agradable de temática "poco difundida". Saludos.

      PD: los sistemas que usan los blog para determinar si hay cylons entre nosotros no molan nada. Pero al menos son más amables que el sondeo con cuchara que se hace en las cárceles de las películas. (Me refiero al omnipresente sistema de capchas anti troll y anti spam Y_Y).

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  5. Comparto en gran medida tu experiencia con el rol... sobre todo lo que describes sobre tus comienzos donde he visto ciertos paralelismos. Que tiempos aquellos, como bien dices. Ahora los veo lejanos...

    A mi el rol me ha aportado mucho (lo más importante, a mi maravillosa pareja, con la que comparto mi vida desde hace 13 años) y me duele esa imagen negativa que aún tiene en algunos sectores de la sociedad.

    Muchas gracias por tu reflexión. Me quedo, sobre todo, con la última parte.

    Un saludo

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  6. Hola!
    antes de comentar tu sentido artículo, me permito presentarme: Me llamo José Antonio, más conocido como Metáliko, y en circulos roleros de por estos barrios, Mister Master :))
    Yo empecé en este maravilloso mundo, más o menos con unos 6 años, de la mano de un primo mío q venía de Barna los fines de semana a casa de mi abuela. Yo y mi primo lo veíamos rebuscar entre sus notas y tirando unos dados rarosss, rarosss... jeje! Por aquellos tiempos éramos como esponjas preguntonas, agotábamos la paciencia de mi primo mayor en un cuarto de hora, y enseguida nos largaba diciendo que eran cosas de mayores, cuando el no tendría más de 13 o 14 años... Qué recuerdos!
    Al año siguiente, tras pedírselo a mis padres mil veces, mi primo me trajo, con su permiso y dinero, un ejemplar del D&D primigenio, el de la caja roja, el de los dos libros, que venía con un juego de aquellos dados de regalo. Era a finales de los 80 (soy del '79), y nacía en mí una afición, la cual ha sido mi estandarte durante toda mi vida. Recuerdo ver jugar a los mayores, en el pueblo, siempre amigos adolescentes que venían de Barcelona, o Madrid. Qué de tardes, qué caras poníamos, inmersos en sus partidas, dos chiquillos viviendo el rol como expectadores de lujo, viviéndolo como si fuera una película que avanzaba a ritmos vertiginosos a veces, y entre susurros y sustos, (sobretodo cuando llegó el Cthulhu) otras!!
    Mi relación con el Rol daría para una novela, creéme; partidas de noche al Cthulhu con velas (el que no lo haya hecho no ha tenido infancia), partidas durante el recreo en el bachillerato, en la facultad... Madre mía! :))
    Tu artículo merece una lectura detenida por lo cuidado de tu redacción, es asombroso lo bien que retratas la situación del Rol a lo largo de los años en Iberia.
    No acostumbro a comentar en los blogs, pero vive Dios que no he podido contenerme!
    Aprovecho para darte las gracias por poner a disposición del público vuestro juego, rollo farwestiano-lovecraftiano, el cual acabo de descargar y ya tendo muchas ganas de devorar.
    Siempre es un placer conocer a roleros de la Vieja Guardia, de aquellos que hoy en día saben saborear una buena partida en la mesa!
    Gracias de nuevo por todo,
    Metáliko.

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    1. Perdona que no te haya contestado antes, ultimamente ando un poco despistado. Muchas gracias por comentar :)

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  7. Fueron años complicados, fue nuestra particular nostalgia. Pero hay estábamos, luchando por nuestra afición, por nuestros deseos y sueños romeros, manuales bajo el brazo, dados y lápices en los bolsillos iba de un lado del barrio para otro, y si, que recuerdos tengo defendiendo con uñas y dientes, y rabiando por tanta injusticia mi afición a los juegos de rol. Felicidades por el bloc José, me identifico mucho contigo. Nadie mejor que nosotros sabemos lo que hemos sufrido....

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    1. Y a pesar de todo, aquí seguimos. Con más ganas que nunca de seguir dado caña.

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  8. Antes asesinos y ahora Machistas... pero esto no lo para nadie!

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  9. "Eso me demuestra que la gente no quiere saber, solo quiere tener razón". Eso solo pasa con alguna gente y la culpa no es del rol, suelen ser asi en todos los ambitos de sus vidas. Yo soy del ,79 y con 18 empece en este mundillo. Socialmente estaba muy mal visto, ahora te descalifican de raro como poco, pero hay tantoe frikis por qhi a seris, comics, juegos etc. que tampoco llamamos tanto la atencion y no creamos alarma como antes.

    El comentario de ligar y eso me ha hecho especial gracia ya que es totalmente cierto como ya sabeis, pero no me considero cobarde si reconozco que suelo esconder la aficion a la mayoria. Eso si, gracias a eso siempre he sido medianamente activo sexualmente (aunque no os importe).

    Ahora enserio, felicidades por el blog y la entrada, muy bien comentada.

    Un abrazo y suerte, que nunca se tiene suficiente...

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    1. Gracias Zilus, siempre vienen bien los ánimos y los abrazos ;)

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