Onna Bugeisha, mujer y samurái.


Hoy os presentamos una pequeña ayuda sobre el papel de las mujeres guerrero en el contexto histórico de Tenga

Onna Bugeisha es el nombre que recibían las mujeres guerrero de la casta samurái en el Japón antiguo. Aunque muy inferiores en número a sus contrapartidas masculinas, las mujeres samurái dedicadas al arte de la guerra existieron a lo largo de toda la historia de Japón. Aunque muchas mujeres de la casta samurái eran adiestradas para defender sus hogares con las armas llegado el caso, algunas iban más allá y reivindicaban un lugar en el frente, alejadas de los roles tradiciones de esposas e hijas sumisas. Algunas famosas onna bugueisha reflejadas en la historia japonesa son Tomoe Gozen, que se especula que vivió entre los años  1157 y 1184 (para los aficionados a Usagi Yojimbo, Tomoe Gozen es el personaje historico en el que se basa Tomoe Ame), o como Hojo Masako (1156 – 1225) que lideró poderoso clan Hojo a la muerte de su esposo y a la que se conocía como ama-shogun (la monja shogun).


'Tomoe era especialmente hermosa, de piel blanca, pelo largo y bellas facciones. También era una excelente arquera, y como espadachina era una guerrera que valía por mil, dispuesta a confrontar un demonio o un dios, a caballo o en pie. Domaba caballos salvajes con gran habilidad; cabalgaba por peligrosas pendientes sin rasguño alguno. Cuando quiera que una batalla era inminente, Yoshinaka la enviaba como su primer capitán, equipada con una pesada armadura, una enorme espada y un poderoso arco; y ella era más valerosa que cualquiera de sus otros guerreros.'
Extracto del Heike Monogatari (El Cantar de Heike) sobre Tomoe Gozen.

Con la llegada del neo-confuncianismo y la paz del shogunato en el periodo Edo (1600-1868), el número de estas mujeres se redujo considerablemente. La política de matrimonios de conveniencia y alianzas volvió a convertir a estas mujeres en piezas a intercambiar en los juegos de poder de la corte, aunque con notables excepciones, como la de Nakano Takeko, que en el año 1868 lideró una fuerza de mujeres en la batalla de Aizu.

Estas mujeres no siempre estaban bien vistas y tenían que competir contra los tabús de la época y contra las obligaciones propias de su sexo que se esperaba que cumplieran. Muchas fueron sometidas, pero otras, ganaron su sitio en la historia por ser lo que deseaban ser.

2 comentarios:

  1. Precisamente en uno de los ultimos Usagi menciona que en los grandes castillos la seguridad en las alas de los mujeres era responsabilidad de patrullas femeninas armadas con lanzas. Generalmente Sakai, el autor, se documenta muy bien, asi que seguramente existia algo asi.

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