Ad Astra


Hace unos días, gracias a Edge, en Outcasted hemos tenido la oportunidad de probar el juego Ad Astra, un eurogame de gestión de recursos y con temática ciencia ficción que ya había llamado mi atención desde hace mucho tiempo. A partir de nuestra experiencia, permitidme presentároslo y daros nuestra opinión.


Concepto, temática y ambientación

Ad Astra se puede considerar un juego de gestión de recursos bastante duro no apto para jugadores totalmente noveles pero que resulta muy atractivo para los que llevamos más tiempo en el mundo de los juegos de mesa. Sus puntos fuerte son su sencilla jugabilidad y la corta duración de los turnos lo que evita que nadie se aburra. Todo esto, acompañado de un atractivo diseño que comentaremos más adelante.

La ambientación, por otro lado, da un componente novedoso a Ad Astra sobre otros juegos de recursos. Enmarcado en un futuro de exploración y colonización espacial, hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción a la vez de que dará un componente de azar muy interesante ya que el universo se irá descubriendo a lo largo de la partida.

Sin embargo, a pesar de ese cierto componente de azar, no se puede decir que sea un juego basado en la suerte ya que la estrategia será importantísima. También será fundamental controlar las jugadas y adivinar las intenciones de los demás jugadores, algo que parece más habitual en los juegos de enfrentamientos (bélicos sobre todo) que en los juegos de recursos.

Aunque la interactuación entre jugadores puede parecer mínima a simple vista por no tener un componente de enfrentamiento directo entre jugadores (batallas, por ejemplo), no lo es para nada pues las jugadas que efectúa cada uno de los participantes son aprovechadas por todos los jugadores. Esto da más dinamismo aún a cada partida y obliga a tener en mente más variables haciendo el juego más rico. Desde luego, no es el típico juego de gestión de recursos donde “yo me lo guiso, yo me lo como”, sino que tiene la emoción y estrategia de los juegos de enfrentamiento.

Se podría resumir el concepto de Ad Astra como un juego de gestión de recursos competitivo que nos hará exprimirnos el coco para conseguir lo que necesitamos... mientras evitamos que los demás lo hagan.



Diseño

La presentación del juego resulta realmente atractiva desde el primer vistazo. La caja, quizá un poco grande teniendo en cuenta su contenido, tiene un dibujo muy acorde con el ambiente que se pretende dar al juego y, en mi opinión, bastante acertado. La misma línea de imágenes acompañan las reglas.

Una vez abierta la caja descubrimos los componentes del juego. En primer lugar, las cartas de recursos y jugadas, en este caso, algo más pequeñas que las cartas habituales. Este tamaño reducido se agradece pues durante la partida es común acumular muchas de estas cartas encima de la mesa.

Las miniaturas de las naves, colonias, fábricas y terraformaciones, son muy detalladas y representativas. Además, el juego cuenta con una miniatura extra de cada tipo para cada jugador lo que permite el reemplazo de las que puedan perderse. Sin duda, un punto más a favor del juego.

Por último mencionar los tableros. El tablero de las acciones y los puntos es, simplemente funcional. Lo que es realmente rompedor es el modo en el que forma el tablero en el que va a transcurrir la partida sobre la mesa. Mediante piezas de cartón troqueladas que simbolizan estrellas y planetas, iremos formando los distintos sistemas solares conformando el tablero fundamental del juego. Los diseños tanto de estrellas como planetas son muy bonitos y es emocionante poder construir un universo en miniatura diferente para cada partida pudiendo cambiar el juego por completo.

En conjunto, todas las piezas, incluso el diseño interior de la caja que permite recoger todas las piezas (¡Y que entren con facilidad!) están muy bien. En ese aspecto el juego es impecable.


Jugabilidad

El sistema del juego es fácil de aprender pero difícil de dominar. Se podría decir que Ad Astra es un juego que hay que jugar varias veces para poder sacarle todo el jugo y explotar la mecánica. Ideal para los más perfeccionistas.

El setup inicial, además de repartir las cartas y componentes a cada jugador, consiste en formar el universo particular donde se desarrollará el juego desplegando sobre la mesa los diferentes soles rodeados de varios planetas al azar dispuestos boca abajo. Desde luego, nada complicado.

El juego se divide en dos fases que se van repitiendo alternativamente durante la partida hasta que el juego concluye porque se cumple alguna condición de victoria o bien porque todos los planetas han sido descubiertos. La primera fase consiste en seleccionar tres acciones por jugador (es decir, seleccionar tres cartas de la mano) y establecerlas en el tablero en el orden que cada uno desee. La segunda fase será ejecutar, por turnos, dichas acciones en el orden resultante de la primera fase. La ventaja es que todos los jugadores deciden si realizan o no cada acción sea o no sea suya, lo que da más dinamismo al juego. Los turnos resultan muy cortos lo que evita que nadie se aburra mientras espera que le toque, uno de los mayores problemas de los juegos más sesudos y que Ad Astra evita sin problemas. Otro punto positivo para este juego.

Las acciones son muy distintas y el poder aprovechar las propuestas por otros jugadores resulta vital. Construir, obtener recursos o viajar con las naves espaciales son las acciones más comunes. A partir de lo que vayamos decidiendo, procuraremos configurar el juego para que se incline a nuestro favor y, en el momento adecuado, puntuar lo máximo posible ya que puntuar es una acción más que podremos jugar según nos convenga.


Conclusión

Ad Astra tiene un aspecto impecable, una ambientación interesante (para los aficionados al género sci-fi), una mecánica bastante pulida que da mucho juego, y un factor azar que hace cada partida única. Ideal para los amantes de la estrategia pero no adecuado para los que disfrutan más con los juegos de pensar poco o de simple suerte. También lo considero ideal para los jugadores más “hardcore” con cierta experiencia en otros juegos de mesa similares que disfrutan con retos cada vez más difíciles y que les gusta exprimir las posibilidades que un juego pueda ofrecerles. Sin embargo, para jugadores casuales no es apto en absoluto pues pueden verse un poco desbordados, no por las reglas sino por la carga estratégica que encierran.

En conclusión se podría decir que estamos hasta un juego simplemente sobresaliente del que es dificil aburrirse... si te gustan este tipo de juegos.

Ficha Técnica
Autores: Bruno Faidutti y Serge Laget
Idiomas: Castellano
Editorial: Edge Entertainment
Sitio Web: Ministe de Ad Astra
Precio:  49,95€

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