Fantasía, Fantasía y más Fantasía

Un fragmento de una conversación real con un compañero de trabajo que me pilló leyendo en el cercanías...
¿Estás leyendo?
Sí, es que la novela está muy interesante
Ah, ¿y de que es?
De fantasía
Mmmm, es que a mi las historias de magos y dragones no me van mucho....
Me quedé sin saber que decir pues la imágen del protagonista de mi libro enfrentándose a un dragón se me antojaba ridícula. Por cierto, me estaba leyendo "El diablo que ya conoces" (de Mike Carey), un libro sobre un exorcista Inglés que colabora en la resolución de crímenes en pleno siglo XXI. Obviamente, mi compañero y yo mirábamos desde diferentes ángulos.

¿Magos y dragones?
Nos guste o no, mucha gente reduce el género "Fantasía" a las historias de espada y brujería que tan ampliamente conocemos gracias a Conan o al Señor de los anillos. En mi opinión, es una limitación tan injusta como reducir el concepto "Ciencia Ficción" a platillos volantes y seres alienígenas. O, saliendonos un poco de la, llamémosla así, "subcultura friki", equivaldría a reducir el concepto "novela histórica" a novelas orientadas en el antiguo Egipto ignorando todo lo demás.

¿Cuan rico es el género fantástico? El otro día, mi pareja y yo tuvimos una acalorada discusión al respecto. Comenzamos con una simple cuestión ¿Que considerábamos fantasía? En general, cualquier historia con un componente claramente sobrenatural. Y en los libros que habíamos leído ¿que tipo de componentes sobrenaturales nos habíamos encontrado? ¡Muchísimos! Desde luego, muchos más que caballeros andantes con espadas embrujadas y dragones escupe fuego. Así que echamos un vistazo a Wikipedia para comprobar que opinaban otros al respecto y en ese punto coincidían, la literatura fantástica era aquella que incluía un elemento sobrenatural o extraordinario, lo que englobaría a la ciencia ficción. Esto implicaba que la ciencia ficción en su conjunto era literatura fantástica pero no toda la literatura fantástica era ciencia ficción. Personalmente, a mi me valía la idea.

Mis pesadillas de juventud..
La ciencia ficción, además, cuenta con multitud de subgéneros bien definidos (aparte de la consabida distinción entre ciencia ficción dura y ciencia ficción blanda). Algunos ejemplos son el ciberpunk, la space opera, la ucronía o el steampunk... ¿Pero y la literatura fantástica fuera de la ciencia ficción? ¿También cuenta con tantos subgéneros? Pues según wikipedia sí, pero la clasificación que hace no me gusta especialmente pues siento que no engloba todos los libros que alguna vez he encontrado como lectora habitual del género.

Y como no podía ser de otra manera, en plena discusión con mi pareja, comenzamos a elaborar nuestra propia clasificación utilizando la que ya habíamos descubierto pero dándole un toque personal. Quizá un toque Outcasted, si me permitís el comentario, ya que era bastante crítico y meditado.

Principalmente encontramos dos formas de clasificar las novelas de fantasía. Por ambientación (una clasificación en la que yo me encabezoné hasta el absurdo) y por temática (una clasificación más coherente que mi pareja trataba de hacerme ver a pesar de mi testarudez). Al final determinamos que la combinación de ambas clasificaciones abarcaba todas o casi todas las novelas, historias e incluso películas y series que conocemos hasta la fecha. Y que la combinación de los subgéneros que habíamos establecido cubrían aquellas historias que no acababan de encajar en los conceptos independientes que íbamos estableciendo.
Una tentativa de clasificación a partir de su ambientación podría ser...

Fantasía pura: Básicamente aquella que no se podría clasificar en una ambientación más o menos conocida pues no se parece a ninguna época histórica real (o bien dicha ambientación no tiene demasiada relevancia). La imaginación se desborda y parece no haber reglas. Se podría decir que es un tipo de historias más habitual en la literatura juvenil que en aquella más orientada a un público más adulto.

Un ejemplo claro podría ser La historia interminable de Michael Ende o El viaje de Chihiro de Hayao Miyazaki.

La senda de la profecía ¡Que recuerdos!
Fantasía de corte medieval: También conocida como heróica o épica. ¿Quien no conoce este género? Aquí podríamos englobar todas esas historias de magos, caballeros y dragones. Pueden ser más o menos realistas, la acción puede estar más o menos centrada en la magia y razas feéricas, pero lo cierto es que suelen tener varios aspectos comunes: un héroe (o grupo de héroes), multitud de aventuras, intensas tramas políticas (opcional) y, sobre todo, un marcado ambiente medieval o al menos, feudal. Sin duda, este tipo de historias fueron las precursoras de D&D y juegos similares.

De vez en cuando incluyen algunas grandes batallas. Aquí es donde Conan y El señor de los anillos entran en escena aunque también novelas más modernas como Las crónicas de Belgarath y su continuación, Las crónicas de Mallorea de David Eddings o la trilogía de Nacidos de la bruma de Brandon Sanderson, novelas de las que ya hablamos en este blog aquí.


Fantasía urbana: Las historias de este género se desarrollan en un ambiente, como su mismo nombre indica, más urbano y, por ende, realista. El hecho de enmarcar la historia en una ciudad, ficticia o real, la hace más cercana al lector y permite que su imaginación vuele por derroteros muy distintos respecto a otro tipo de ambientaciones. Nos permiten imaginar como sería un mundo en el que lo sobrenatural y lo cotidiano se mezclan.

Harry Dresden y Anita Blake se enmarcarían dentro de esta distinción pero incluso las aventuras de superhéroes tan habituales del comic americano se podrían englobar aquí.


Sí, eso es un indio volando...
y la segunda novela de Alvin Maker
Fantasía ucrónica: Escoger un punto de la historia de nuestro mundo y crear, en ese marco, una historia donde fantasía y realidad se entremezclan. El encuentro entre ambas puede resultar apasionante y su forma de interactuar puede desembocar en hechos inesperados y muy alejados de la historia tal cual la conocemos.

Dentro de este subgénero se podrían incluir las aventuras de Alvin Maker de Orson Scott Card o Ash, la historia secreta de Mary Gentle o El año de Drácula de Kim Newman

Otra forma de clasificar el género fantástico podría ser por temática. Quizá la forma más lógica a simple vista. De este modo podemos encontrar, entre otras...

Terror: Cualquier ambientación es buena para contar una historia terrorífica donde seres del inframundo quieren apoderarse del alma humana. Desde el clásico Drácula de Stoker a las terroríficas Crónicas Necrománticas de Brian Lumley pertenecerían a este género. Incluso la obra de LoveCraft podría estar a medio camino entre la Fantasía de Terror y la Ciencia – ficción. Por supuesto, a gusto del consumidor.

Romance: A veces ocurre. Es raro pero ocurre. A veces la fantasía se entremezcla con el romance dando lugar a almibaradas historias donde lo natural y lo sobrenatural se combinan. A veces el romance viene acompañado de aventuras o similares pero suele predominar el primero. La ambientación, por otro lado, puede ser la que el autor (o normalmente, autora) elija. Me gustaría poner algún ejemplo pero creo que voy a hacer mutis por el foro y seguir con la siguiente clasificación.

Aventuras: Posiblemente esta sea la temática más explotada en la literatura fantástica. Especialmente recurrente en la fantasía de corte medieval (sobre todo en la espada y brujería). Básicamente, un personaje o grupo de personajes, se ven embarcados en una serie de situaciones donde las aventuras (y desventuras) se van sucediendo. Estas aventuras pueden ir aderezadas de todo tipo de complots políticos, intrigas malignas y grandes gestas épicas. Gary Gygax sin duda pensaba en esta temática cuando creó D&D por ese concepto de Aventura + personajes = Historia.

Humor: La fantasía es un caldo de cultivo extraordinario para el humor ya que el límite solo está en la mente del autor. Todo tipo de humor tiene cabida, tanto el más absurdo como el más inteligente. La literatura fantástica ha dado grandes historías humorísticas siendo la saga más relevante posiblemente, la de Mundo Disco del genial Terry Prattchet.

Creo que no necesita presentación...

Corte Militar: No es muy habitual pero se ha dado el caso en el que una novela se inclina más a las grandes batallas que a las gestas individuales de manera que, aunque existan aventuras y personajes principales, no se puede calificar la historia como fantasía de aventuras. El ejemplo que se me viene a la mente ahora mismo es Los Héroes de Joe Abercrombie aunque títulos como la Iliada de Homero podrían encajar en esta temática.

Investigación: Quizá mas propia en ambientaciones más cercanas a nuestra realidad cotidiana que al corte fantástico – medieval, esta clasificación englobaría a todas las historias donde la trama prinpipal gira en torno a desvelar un misterio. La mayoría de los libros de la saga de Harry Dresden podría quedar enmarcado en esta clasificación, aunque también se incluiría algún otro como el que comentaba precisamente al inicio de este artículo: El diablo que ya conoces de Mike Carey.

¿Y si mezclamos ambas opciones de clasificación? ¿Conseguiríamos abarcar todos los tipos de fantasía que encontramos en la literatura? Teniendo en cuenta que la imaginación humana es casi infinita, lo dudo mucho, pero si creo que nos acercaríamos bastante a lo que hay hasta ahora. Por ejemplo:

Fantasía épica + humor = Mundo disco de Terry Pratchett
Fantasía urbana + terror = Crónicas necrománticas de Bian Lumley
Fantasía épica + Aventuras = Elric de Melniboné de Michael Moorcock
Fantasía urbana + humor = Chúpate esa de Christopher Moore


Y cualquier mezcla que se os ocurra. ¿Notáis que falta algún subgénero dentro de esta clasificación? ¡Hacednoslo notar! En Outcasted nos encanta vuestra colaboración y seguro que hemos dejado muchas cosas en el tintero.

7 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho la reflexión :). Una recomendación para la parte de "Corte militar": las novelas de la Compañía Negra de Glen Cook. Tiene hasta un juego de rol oficial ;).

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  2. ¿El Conan de R. E. Howard (los pastiches de otros autores son indignos) es medieval? No, es espada y brujería, que es lo que falta en tu clasificación, a mi entender. Es un subgénero fantástico propio y muy distinto en preocupaciones, temas y estilos a El Señor de los Anillos. Y desgraciadamente muy desconocido.

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  3. A mí no me cuadra Brandon Sanderson en la fantasía épica. No es comparable a Dragonlance, Reinos Olvidados y cía y no salen dragones, elfos y enanos por ningún sitio. Creo que, como en el caso de libros como los de Weeks, merecen categoría aparte.

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  4. Yo esas novelas de Sanderson en concreto, especialmente la primera, las enmarcaría en la clasificación de Fantasía Urbana.

    Por cierto, qué tal están las del amigo Mike Carey, tengo la primera empezada en inglés pero me puse con otras cosas y quedó en standy.

    Selenio.

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    1. La novela del El diablo que ya conoces me gustó bastante... pero me sonó a versión light de los comics de Hellblazer (Constantine). Aún así, ya te digo que me pareció buena y bastante interesante.

      A los demás... ¡gracias por vuestras opiniones! Outcasted siempre se enriquece gracias a vosotros! No dudéis en aportar más ideas para la clasificación según os encaje más.

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  5. Hola. :D
    Me ha parecido muy buen artículo, pero yo no estoy muy de acuerdo en que la ciencia ficción sea fantasía, al menos toda.
    Empezando por la ciencia ficción dura que has mencionado, pero no sólo en ella, creo que la diferencia entre un subgénero y otro es fundamentalmente lo "realizable" que percibe el lector lo que está leyendo, porque gran parte de la ciencia ficción le intenta dar a todo más o menos una explicación dentro de las leyes del universo que conocemos, lo que les quitaría el efecto sobrenatural.

    Por ejemplo, aunque los viajes interestelares (o en el tiempo) no sean más que una ficción, la ciencia real especula con estas posibilidades hoy en día. Y lo mismo ocurre con muchas novelas de ambientación cyberpunk o los ordenadores que toman consciencia de sí mismos.

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    1. Hola Pseudo! Me alegra verte por aquí, gracias por pasarte!
      Incluir la ciencia ficción dentro del género fantástico no es algo mío, lo he sacado de wikipedia en realidad. Parece que las clasificaciones más oficiales consideran que la Ciencia ficción forma parte de la fantasía. A mi me parece algo endeble y apoyo tus argumentos, por eso en mi propia clasificación no la he incluido. No obstante, tampoco puedo quejarme... hasta cierto punto, una tecnología ampliamente superior no es posible distinguirla de un efecto totalmente sobrenatural ¿quien decía eso? Recuero que era uno de los grandes de la ciencia ficción... :)
      Un saludo!

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