READY PLAYER ONE de Ernest Cline


¡Atención, frikis del mundo! Ernest Cline, un frikazo de tomo y lomo, ha escrito un libro exclusivamente para vosotros! ¡He aquí el libro que más os divertirá de aquellos que habéis conocido hasta ahora! ¿Os atrevéis a conocerlo? Pues poneos a los mandos que partimos. Ready player one?

Debo disculparme por mi emocionada introducción a este artículo pero el libro del que quiero hablaros hoy lo merece. Se trata de Ready player one, una novela realmente reciente que apenas se ha demorado en llegar a nuestro país. Escrita por Ernest Cline, ya ha sido un gran éxito allá donde se ha publicado y ha levantado auténticas pasiones. Incluso el autor ya ha vendido sus derechos para una futura adaptación cinematográfica.


¿Pero que tiene esta novela que tanto ha llamado la atención? Yo la calificaría como los delirios de un friki / geek de los 80 donde ha mezclado todas sus pasiones / aficiones / hobbies con una historia facilona pero efectiva para hacer las delicias de los treintañeros nostálgicos. Un auténtico placer para los que compartimos sus gustos y un gran enigma para aquellos que no lo hacen. Quizá la novela más restringida en cuanto a público objetivo que haya leído jamás… y que a la vez más ha enamorado a los que sí pertenecíamos a ese restringido grupo. Una apuesta arriesgada por parte del autor pero que ha resultado rompedora!

Permitidme empezar a hablar del argumento. La historia se sitúa en un futuro cercano y bastante plausible (inquietantemente plausible) en el que la humanidad al completo vive en un estado deplorable donde la crisis energética, el desempleo y la superpoblación son los principales problemas que amenazan su supervivencia. En este ambiente tan hostil, la humanidad prefiere vivir en Oasis, una especie de universo virtual de acceso gratuito en donde pueden ser felices y olvidar su preocupante situación. La novela comienza cuando James Halliday, creador de Oasis, fallece. Ese mismo día, todos los usuarios de Oasis reciben un reto de parte de Halliday donde les desafía a encontrar en este vasto universo virtual, un huevo de pascua, algo así como un premio virtual. Aquel que lo encuentra heredará toda la fortuna de Halliday, por aquel entonces, el individuo más rico de toda la tierra. Desde ese momento, multitud de personas de todo el mundo, conocidos como gunters (diminutivo de egg hunters), se embarcan en la aventura de encontrar el precioso huevo. La clave para conseguirlo parece ser conocer la vida de Halliday, el ambiente en el que creció (EEUU en los años 80), y sus hobbies y pasiones (videojuegos, literatura, cine fantástico, rock, ciencia ficción). Sin embargo, cinco años después y a pesar de los expertos que aparecen en estas temáticas, nadie obtiene ningún avance y la tabla de puntuaciones que específica el estado de la competición se mantiene sin cambios. Hasta que un día, un nombre aparece en esta tabla, Parzival, el del protagonista de la novela que, desde ese momento, se hará cargo de la narración y nos contará como consiguió semejante proeza continuando su aventura desde ahí.

La historia en sí no es demasiado compleja ni trascendente. Es una aventura sencilla en la que se puede intuir el desarrollo e incluso el final desde el principio. Una novela donde los papeles de “buenos” y “malos” están claramente definidos desde el principio y la acción sucede de forma bastante lineal. Chico trata de conseguir su objetivo (encontrar el huevo de pascua) para mejorar su vida, chico conoce a chica que tiene su mismo objetivo (tan hábil como él para buscar el huevo), más chicos que buscan el huevo compiten por encontrarlo y todos acaban haciéndose amigos… y por supuesto unos malos malísimos tratan de interponerse en el camino del protagonista y compañía para que jamás consigan alzarse con la victoria. Ni siquiera los personajes principales (la novela no destaca precisamente por mantener un gran elenco de personajes) son especialmente complejos en cuanto a carácter. Pero aún así, disponen de un carisma y una cercanía juvenil que los hacen perfectos para desarrollar el argumento y, a su vez, hacer las delicias de los lectores. En general, a todos los personajes se les puede llamar frikis desde el primer momento y es inevitable que muchos de nosotros no sentamos identificados en gran medida con alguno de ellos. En esto radica, sin duda, el encanto de la novela en cuanto a trama y personajes.

Aunque he dicho que la historia no es especialmente compleja y que llega a ser bastante previsible a rasgos generales, a niveles más específicos resulta tremendamente original. Cada prueba a la que se enfrenta el protagonista, cada nuevo mundo virtual que visita y cada plan que traza para la consecución de su objetivo, resultan inteligentes y bien llevados a cabo además de un derroche de imaginación pero a la vez creíble y sólido. Todo aderezado con reseñas (parte fundamental de la novela) y referencias a la cultura friki de los años 80 y 90 que nos sorprenderán a cada momento. Y es que en este libro, este tipo de cultura o subcultura, como dirían algunos, se vuelve primordial para el desarrollo del argumento, algo muy raro en otros libros o, quizá, algo exclusivo de este, no sabría decirlo.

Si algo hay que destacar de de esta novela es el concepto de Oasis. Oasis, de una complejidad e inmensidad inconmensurables, abarca en su universo toda la creatividad y necesidades anímicas y sociales del ser humano de manera que las posibilidades son infinitas. En Oasis encontrarás museos virtuales de todo tipo, iglesias donde compartir la fe, centros comerciales donde desatar el afán consumista, escuelas donde formarse y, por supuesto, toneladas de diversión distribuidas en su casi infinidad de mundos dedicadas a multitud de temáticas diferentes. Todo está integrado de manera que mundos ciberpunk conviven con los mundos 100% realistas, con otros propios de la fantasía heroica e incluso abarca pequeños universos de ciencia ficción dura en su cosmos particular. Es una mezcla entre los juegos tipo MORPG actuales, Second life e Internet, todo junto y en realidad virtual. Espectacular y, posiblemente, lo más interesante de la novela. Si las redes deben evolucionar de algún modo, espero que sea de este modo y, algún día, Oasis cobre vida.

El contra punto de Oasis lo ofrece la da la situación de la tierra que, si bien al principio es un poco obviada, se hace más trascendente conforme avanza la novela. Algunas imágenes que nos brinda el autor, como la posibilidad de comprar armas automáticas en una máquina expendedora por la calle, resultan impactantes y te hacen pensar. De este modo, aunque no se trata de una novela de corte distópico, bien que tiene ciertos elementos de este tipo de literatura fácilmente reconocibles.

El estilo del autor está un poco entre dos aguas. Por un lado, la trama discurre fluida sin llegar a hacerse pesada la mayor parte del tiempo. Los diálogos están bien pensados y caracterizan muy bien a los personajes, las descripciones son precisas y permiten hacerse una idea clara de cada escena, y la narración es activa y directa manteniendo el interés del lector. Sin embargo, como he dicho antes, no siempre es así y es que también tiene una parte negativa. En ocasiones, el autor hace referencias, que siempre nos hace llegar como pensamientos del protagonista, que acaban convirtiéndose en divagaciones. Hay momentos en la que nos da la sensación de que la novela se ha convertido en una disertación o, simplemente, en una enumeración, de todas aquellas cosas que gustan al autor. Aunque no aporte nada realmente a ese momento concreto de la narración, ni siquiera una nota de color, el autor no dudará en enumerar sus autores favoritos, su música preferida o los videojuegos que más le hicieron disfrutar de pequeño. Se limitará a poner en boca de Halliday o de Parzival estos pensamientos y se explayará a gusto rompiendo un poco el ritmo. Estas partes a veces resultan muy tediosas si no conoces en profundidad el tema del que se está hablando (a mi me ocurría cuando los videojuegos de atari se convertían en el centro de la disertación).

Ernest Cline con su Delorean


Antes de despedirme, me gustaría hablar de la edición española. La edición no está mal, en un formato aceptable y una portada bastante adecuada (con un dibujo de space invaders que le va al pelo). La traducción, sin embargo, merece algún comentario menos halagüeño. Se puede decir que es correcta pero comete algunos fallos que harán rechinar algunos dientes a los frikis más puristas. Me refiero a jerga del mundo de los videojuegos, las novelas de ciencia ficción, el cine y los comics. Un ejemplo claro es el utilizar la palabra réplica en lugar de replicante para hacer referencia a los androides que conocimos en la archiconocida Blade runner (película basada en el relato de Phillip K. Dick). Es cierto que la traducción del inglés al español es correcta, pero también es cierto que el término replicante es el que ha calado en los aficionados al cine y a la ciencia ficción. Y valga esto como ejemplo de otros “fallos” de traducción.

Finalmente, mi recomendación sincera sobre este libro, que no debería faltar en ninguna estantería de los seguidores de este blog pues, no me diréis que no, la mayoría pecamos de lo mismo. ¿O no?

2 comentarios:

  1. Una novela no tan conocida de momento como se merece. Como ya se pone aquí, es un repaso de la cultura de los 80s junto con temas frikis bastante completo. La recomiendo 100%.

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  2. Una buena reseña, creo que has expresado muy bien la esencia del libro.
    Clarisa :D

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