ORA:CLE de Kevin O'Donnell

Tras unas muy necesarias vacaciones, por fin vuelvo a outcasted y para mi vuelta quiero comenzar hablando del último libro que he leído: Ora:cle de Kevin O'Donnell. Ora:cle es uno de esos libros que llegaron a nuestro país casi por casualidad y que han pasado prácticamente desapercibidos... pero que no por eso carecen de una excelente calidad y merecen una reseña como cualquier otra novela más célebre.
Con este libro puedo decir, categóricamente, que por fin he conocido de primera mano el género ciberpunk. Hasta ese momento, todo lo que conocía de este estilo habían sido ciertos elementos que había encontrado entrelazados en el argumento en algunas Space Operas (el más evidente fue el caso de Hyperion). Pero todo se había limitado a una cata superficial y hacía tiempo que me había planteado darle una oportunidad a este sub-género de la ciencia ficción. Por supuesto, alguno apuntará que debería haber empezado por Neuromante de William Gibson, el pilar que definió el género... pero, sinceramente, no lo tenía a mano.

Ora:cle, como tantos otros libros de este género minoritario (por llamar de algún modo a la ciencia ficción), apareció en la colección “Grandes éxitos de bolsillo” de la editorial Ultramar. Esto ocurrió en el año 1987 y desde entonces no se ha visto ningún tipo de reedición en nuestro país. La novela apareció en su versión original en el año 1983 e incluso ganó un premio en el 1987, el Mannesmann Tally, premio dedicado a las obras sobresalientes relacionadas con la informática. A favor de la edición española comentaré que la traducción esta vez me ha parecido bastante más trabajada que lo que he encontrado habitualmente en esta colección. ¡Y sin apenas erratas! En cuanto a encuadernación y portada… simplemente “del montón”.

Algún lector ya habrá notado que el libro del que estoy hablando es anterior a la obra de Gibson, que vio la luz un año después. Por este motivo no se puede decir que Ora:cle sea un libro ciberpunk típico ya que las bases de este estilo literario aún estaban un poco en el aire. Incluso podría decirse que pertenece al género ciberpunk por los pelos si nos basamos en las características más conocidas del estilo. O quizá se podría considerar como un híbrido entre varios géneros de ciencia ficción siendo el ciberpunk el dominante. Pero en mi opinión, son precisamente estas particularidades en relación al ciberpunk al uso, lo que hace Ora:cle tan interesante.

Hablemos un poco sobre el argumento de Ora:cle. La novela nos sitúa en un futuro lo suficientemente cercano para atisbar en él los problemas que ya se presentan en nuestra sociedad sin demasiada degeneración, pero a la vez lo suficientemente lejano para considerar aceptables los importantes cambios que el autor plantea. En este futuro, dos eventos fundamentales han cambiado la vida de la humanidad y el autor los dará a conocer en las primeras líneas del texto sin demasiados preámbulos. El primero de estos eventos es la llegada de los Dacs, una raza extraterrestre voladora y extremadamente hostil con los humanos. El segundo es el confinamiento de la humanidad en sus viviendas en un desesperado intento por recuperar la vida salvaje del planeta además de para evitar los enfrentamientos con los Dacs. El confinamiento de la humanidad en sendos edificios de viviendas, provoca que el mundo virtual adquiera un nuevo significado como único elemento que conecta a la humanidad y por tanto, el control y la canalización de la información como un elemento de control y herramienta para la seguridad. Sin duda, una imagen bastante distópica del futuro e incluso, claustrofóbica.

La novela se centra en la historia de Ael Elochenta, el indiscutible protagonista de Ora:cle. Ael no es en absoluto el héroe habitual en el ciberpunk, donde nos solemos encontrar personajes marginados y socialmente mal vistos. Ael, por el contrario, es un miembro totalmente integrado en la sociedad, respetado como experto y con gran peso en la comunidad como bien expresa la codificación de su nombre (El sufijo “ochenta” de su apellido indica, de un rango del 1 a 99, el nivel del sujeto dentro de la sociedad). Incluso en su vida sentimental, Ael se puede considerar afortunado. Está felizmente casado con su alma gemela, la dinámica, inteligente y atractiva Emde Ocincuenta y viven su vida tranquilamente en un pequeño apartamento en el complejo de viviendas de New Heven. Para dar al personaje un aspecto aún más mundano, el autor lo define como un apasionado de los bonsáis y de su trabajo, el estudio de la cultura china entre el año 1500 y 2000 d.c. En definitiva, un hombre tranquilo con una vida tranquila, que paga sus impuestos y se preocupa por problemas puramente cotidianos. Alguien que el lector no imagina que pueda meterse en problemas. Sin embargo, y para su sorpresa de Ael, los problemas comienzan a aparecer en su propio hogar cuando resulta atacado por un Dac en su terraza y armado tan solo una regadera para defenderse. Una escena épica (y ligeramente surrealista) ya desde las tres primeras páginas del libro.

El aspecto ciberpunk de la novela, y que será clave en la novela, es la pertenencia de Ael Elochenta a la red Ora:cle. Ora:cle en realidad son siglas que significan “Opiniones, racionalizaciones, asesoramientos: consejeros por lazo electrónico” (Reconozco que el traductor hizo un buen trabajo adaptando las siglas con palabras en castellano). Esta red es el nexo de unión entre los expertos en todo tipo de materias del mundo. Son los conocidos como Seeleys. Además, Ora:cle da servicio al usuario medio de las redes de información mundiales poniendo a su disposición los conocimientos de dichos expertos mediante un sencillo sistema de preguntas y respuestas bajo pago de ciertos honorarios e impuestos, protegiendo a la vez el anonimato de ambas partes. Todos los seeleys disponen de un implante en la sien que les permite conectarse mediante una interfaz virtual a esta red sin necesidad de ningún otro dispositivo. Esta interfaz, que el autor describe como una especie de caverna donde los seeleys pueden dar vida a sus pensamientos en forma de imágenes y sonidos, es sin duda el elemento más ciberpunk de la obra.

Hablando sobre los personajes, cabe destacar el limitado elenco de personajes presentes en la novela que, entre principales y secundarios, no creo que lleguen a más de una veintena. Esto es algo totalmente inconcebible en la mayoría de los libros que he conocido a lo largo de mi vida lo que ha llamado especialmente mi atención. Los personajes podrían resumirse en un protagonista, un reducidísimo elenco de personajes secundarios y, por último, lo que yo llamo “personajes de fondo”, es decir, una serie de personajes de los que se habla en la trama pero que no adquieren relevancia hasta cierto punto de la historia.

Ael Elochenta, el protagonista de Ora:cle, me ha resultado un personaje bastante original debido, precisamente, lo normal que es. Lo describen como un hombre tranquilo de mediana edad que se ve envuelto en una situación que no entiende. Ese carácter mundano que destila en cada página, lo hace extremadamente cercano al lector y es fácil que nos recuerde a algún pariente, amigo o conocido. Por eso, sus determinaciones y decisiones a lo largo de la novela nos resultarán tan interesantes y nos plantearán la inevitable pregunta de si nosotros hubiéramos tomado esa misma decisión en esa misma situación cuando nuestra anodina vida se ve tan claramente amenazada.

Los personajes secundarios que interactuarán con Ael de forma directa son muy pocos: Emde Ocincuenta, la esposa de Ael, Uwef Denoventi, un refugiado que se ve obligado a convivir con la pareja, L'i Hachvente, una doctora con la que topa con casualidad y que resulta vivir en el mismo edificio que Ael, y la señora M'te Emdiez, su vecina, que se verá tocada tangencialmente por la aventura narrada en el libro. En general los personajes están bien construidos y resultan sólidos. Cada uno con su propio carácter y defectos, algo que los hace muy humanos. Poco a poco, encontrarán su lugar dentro de la historia y se ganarán la simpatía o antipatía del lector página a página, sin dejarlo nunca indiferente, algo que no siempre se consigue.

Las divergencias de mundos en esta novela, el mundo virtual y el mundo físico, nos dará la oportunidad de conocer a multitud de personajes más sin ni siquiera saber sus nombres o que aparezcan directamente en la novela más que por vagas referencias. Esto dará más riqueza al texto y dará más solidez a este mundo virtual tan basto y vital para la humanidad.

La red Ora:cle, que dispone de una programación brillante y muy completa, podría considerarse incluso un personaje más de la novela ya que parece tener personalidad propia. Aunque no se utiliza el término “Inteligencia Artificial” bien antojarse como tal al ver las decisiones que toma y sus iniciativas. Es un aspecto especialmente atractivo de la novela que invita a pensar que no es únicamente de máquinas de lo que hablamos.

La ambientación de la novela es, en mi opinión, su punto fuerte. La historia se desarrollará, como he mencionado antes, en dos planos, un plano estrictamente físico y un plano totalmente virtual. El físico se presenta extraordinariamente acotado en un sencillo y coqueto apartamento para dos, la vivienda de Ael. El plano virtual, basado en redes internacionales y bancos de datos de escala planetaria, ofrecerá a nuestro protagonista y al desarrollo de la aventura la ventana al mundo que necesita: noticias a nivel mundial, bastos bancos de memoria y bases de datos, control total de la humanidad por las grandes redes de información y el poder de esta como instrumento político, social, económico e incluso en la vida cotidiana del ser humano hasta el punto de codificar los mismísimos nombres propios de cada ciudadano. Mediante un sencillo recurso, mostrar al inicio de cada capítulo las últimas noticias destacadas a nivel planetario, el autor nos pondrá al día de la situación de la humanidad sin necesidad de sacar a Ael o cualquiera de los personajes del apartamento antes mencionado. Efectivamente, toda la historia, de principio a fin, tendrá lugar en el apartamento y solo en el apartamento... aunque afectará al mundo entero. Todo gracias a las redes de información y la altísima tecnología de comunicación que propone el autor y que abarca conceptos como la interfaz neuronal y el absoluto control de la vida diaria por la informática. Una escena muy cercana al ciberpunk más tradicional que aumenta aún más esa imagen distópica que antes mencionaba y que tan viable se antoja al lector.

Me ha gustado la forma de escribir de O’Donell, bastante clara y precisa pero con momentos de lirismo y divagación. Si algo que echaría en cara es que quizá a veces divaga un poco en exceso centrándose en escenas que no son trascendentales para la trama en absoluto. Otra ventaja del texto es el acercamiento del lenguaje informático al lector medio, e incluso ajeno a la ciencia de la información, mediante sencillas metáforas y conversaciones explicativas entre los personajes. De este modo, el lector asume conceptos informáticos con naturalidad aunque no haya encendido un ordenador en su vida. Sin embargo, y me veo en la obligación de comentarlo, en mi opinión el final está poco pulido y resulta algo abrupto. Me habría gustado un final un poco más detallado y sin dejar tanto a la imaginación del lector, pero, como se suele decir, no se puede tener todo.

En definitiva, Ora:cle es un interesante acercamiento al ciberpunk con elementos totalmente ajenos al género pero que enriquecen la historia. Con personajes sólidos y muy diferentes entre sí que no resultan indiferentes. Una ambientación lograda a pesar de lo inverosímil de algunas ideas que el autor plantea. Con un lenguaje que permite el acercamiento a la informática sin perdernos en botoncitos, lucecitas y líneas incomprensibles de código. Una buena obra que, a pesar de su antigüedad, ha envejecido bien y aún hoy suena actual. Una lástima que casi haya caído en el olvido pues yo la recomiendo sinceramente.
Ficha Técnica
Título original: Ora:cle
Autor: Kevin O'Donnel Jr.
Año de publicación: 1983
Edición en España: Ciencia ficción, Grandes éxitos de bolsillo (Editorial Ultramar)
Año de publicación en España: 1987
Premios: Mannesman Tally (1987)

3 comentarios:

  1. Otra pedazo de reseña, lástima que las entradas sean largas y no dejan ver las de abajo, hay que hacer scroll en el navegador :(. ¿No podríais visualizarlas en sinopsis que se expanden al pinchar? creo que sería más cómodo...

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  2. Muy interesante! No conocía la novela y me ha gustado lo que cuentas, gracias por reseñarla.

    Selenio.

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  3. conosco la novela desde años atras y definitivamente no se devalua nada pero nada a pesar de tiempo transcurrido.

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