La "masteresa"


Lo admito. Tengo 29 años. Llevo jugando a rol desde los 11. Además, dirijo partidas de forma habitual ¡Ah si! Y soy mujer ¿algún problema?

No, ninguno. En el mundo del rol no he encontrado machismo jamás y dudo mucho que alguna vez lo encuentre. Es como si no encajara. Es un mundo por el que las mujeres nos movemos con total libertad y sin ningún tipo de problema, nos expresamos con claridad y sinceridad disfrutando cada momento como el que más. Los días en los que rol era cosa de hombres quedaron atrás hace mucho pues las mujeres son muy bien recibidas en cualquier grupo de rol (por supuesto, habrá excepciones aunque no he encontrado nunca ninguna). Pero entonces pregunto ¿Por que, a pesar de todo, somos pocas?

Muchos me dirán que es un tópico eso de que hay pocas mujeres en este mundillo y me pondrán como ejemplos a su amiga, o a su prima, o a su hermana, o a no se quien perteneciente al género femenino que además es activa jugadora de rol. Pero aún así y a mi pesar, mi experiencia personal me indica que la proporción de jugadores es mayor a la de jugadoras. ¿Quizá es que al grueso del género femenino no les interesa este tipo de actividades? ¿Quizá simplemente no lo conocen? Para sacar una conclusión a estas preguntas, además de basarme en mis propias experiencias, he decidio preguntar a cuatro jugadoras de rol sus opiniones al respecto. Cada una de ellas totalmente diferente y con experiencias diversas que las han llevado a ideas y formas de pensar concretas al respecto. Os invito a conocer nuestras conclusiones y a enriquecerlas con vuestras opiniones ¡que para eso son los comentarios!

Lo primero que analizamos fue como llegó al rol cada una de nosotras y tratar de averiguar porque esos motivos que nos llevaron al mundillo, no atraían y arrastraban igualmente a otras mujeres. La mayoría coincidían: amigos de universidad, amigos de colegio, parejas e incluso familiares eran (y son) los ganchos habituales. Es raro que una mujer se sienta atraída por un libro o manual en una estantería. Es raro que se interesen por una referencia de un extraño, un artículo en internet, o al echar un vistazo a una partida ajena. Por tanto, el no conocer a alguien que juegue evita, en gran medida, el acercamiento al rol. Algo habitual entre hombres y mujeres aunque quizá más acentuado en estas últimas. Por supuesto, habrá excepciones (yo misma me metí en el rol azar sin conocer a nadie que jugara previamente), pero parece algo habitual.

Una de las entrevistadas apuntó también que el “rollo friki” que destilaban los juegos de rol y que tanto desprecian algunos sectores de la sociedad (llamémos así a aquellos que piensan que los roleros asesinamos a la gente con katanas por la calle) hacía a muchas mujeres rehuir del mundo del rol. La culpa la tenía el maldito “que dirán” y llevaba a muchas a prejuzgar a los roleros más por esa imágen que por lo que de verdad pudieran conocer de ellos. También me apuntaban mis amigas roleras que la visión del rol como juegos bélicos y el estar algunos de ellos basados en literatura tradicionalmente dirigida a un público masculino, tampoco había ayudado al acercamiento de la mujer al rol. Tampoco atraía ese concepto “mata-mata” que los juegos más tradicionales parecían destilar, ya que a la mujer parece resultarle más atrayente la interpretación que el lanzamiento entusiasta de dados.

Pero si en algo hubo quorum es en que esta tendencia está cambiando. Quizá en parte gracias a los videojuegos, quizá en parte gracias al acercamiendo de las mujeres a la literatura fantástica, quizá gracias a los nuevos juegos de corte más interpretativo que aparecen cada año en el mercado, quizá a otros motivos, pero la realidad es que la tendencia está cambiando. Incluso me atrevería a decir que cada día somos más las que disfrutamos de este extraordiario mundo y no como "pareja de", “amiga de” o “hermana de”, sino como jugadoras de pleno derecho y de forma habitual. Evidentemente, las mujeres que hemos participado en las partidas y las hemos disfrutado, nos hemos sentimos cómodas e integradas en los gupo, aunque fueramos la única fémina presente. Una actividad lúdica donde la imaginación es la protagonista y en donde el sexo del jugador no es tan relevante como en otras actividades ¿como podría haber machismo en un mundo como este? Algo que considero positivo pues un toque femenino de vez en cuando, puede ser muy interesante en un partida. ¿No creeis?

Sin embargo, en todos estos años en los que he jugado a rol y con toda la gente con la que me he cruzado, no he encontrado muchas directoras de juego. Por supuesto, muchas jugadoras se han atrevido a dirigir de forma esporádica para sus amigos en contadas ocasiones, pero ninguna que yo haya conocido es habitual tras la pantalla del máster (¡y me encantaría conocer a alguna y disfrutar de sus partidas!). Esto se hace incluso más evidente en jornadas, donde veo muchas organizadoras pero pocas directoras si no es que brillan por su ausencia diracetamente Así que vuelvo a lanzar otra vez la misma pregunta que al principio pero con un ligero cambio en su sentido ¿Por que somos pocas dirigiendo?

Comenzaré con una anécdota personal, que enseguida volvió en mi mente cuando me planteé este “por qué”. Recuerdo que cuando lancé la idea de organizar partidas tipo one-shot en el club de juegos de mesa al que pertenezco, el presidente del mismo (y buen amigo mio desde entonces) me preguntó de forma inocente: "¿Y vas a dirigir tú?". Tantas veces me había enfrentado a esa pregunta que me puse realmente soez y a la defensiva respondiendo un vulgar "¿Que pasa? ¿Que si tienes vagina no puedes dirigir?". Estuvo totalmente fuera de lugar por mi parte, sin duda, pero me invitó a pensar uno de los motivos por los que eramos pocas dirigiendo. Simplemente porque tenemos la sensación irracional de que no es algo que no nos ataña, simplemente esperamos que lo haga otro con más experiencia o capacidad. Es algo así como una tendencia, muy sutil, que se basa en la lógica absurda de “¿Y por que dirigir precisamente yo?”. Lo mismo me estoy columpiando en esta presunción pero es una idea que lanzo: quizá no dirijimos más porque no vemos que otras lo hagan y no queremos llegar a ese nivel de implicación.

Una de mis amigas roleras lanzó una idea que a mi no se me había ocurrido pero que otras no dudaron en confirmar: A las mujeres en general, nos gusta tenerlo todo bien atado y planificado. Aunque confiamos en nuestra capacidad improvisadora, todas nos solemos esforzar en tener nuestras aventuras lo más detalladas posibles para mantener bajo control a nuestros imprevisibles jugadores. Este hecho nos dificulta enormemente la creación de nuestras propias aventuras. Para algunas, implica tanto trabajo el diseñar la aventura de forma tan precisa, que simplemente, no lo hacen por pereza. Sin duda alguna, hay excepciones pero en general, nuestro interés por cada detalle en la ambientación, documentar cada posibilidad de la aventura y la reticencia a dejar posibilidades al azar que puedan estropearla, puede desanimar a las mujeres. Sobre todo a las que nunca han dirigido antes tanto es su afán de hacerlo bien por primera vez.

Otro motivo intimamente relaciado con lo ya comentado: La presión tras una pantalla de master es bastante alta en algunas ocasiones, sobre todo cuando se está masterizando una partida a desconocidos donde no sabes por donde saltarán los personajes y hace falta mucha capacidad de improvisación para salir a veces del paso. Entre amigos es más relajado, por supuesto, pero también plantea el reto añadido de tratar de hacerlo lo mejor posible para que esas personas que aprecias, queden encantados con la partida. Quizá esa tendencia insegura de algunas mujeres sea también un motivo para no meterse en lios y tratar de adoptar el papel de master en un juego de rol. ¿Podría ser inseguridad otro de los motivos? Planteé esta cuestión a mis amigas roleras y estaban de acuerdo: a la mujeres, en general, no les falta capacidad, lo que les falta es confianza y nos cuesta un poquito más lanzarnos a una experiencia nueva. Yo misma reconozco que, durante mucho tiempo, la inseguridad fue mi lacra y no me atrevía a dirigir. Ahora que soy adulta y me enfrento a retos mucho más dificiles para mi en el trabajo y mi vida cotidiana, he aprendido a olvidar esa absurda inseguridad para dedicarme a disfrutar 100% del juego y dejarlo fluir... aunque reconozco que aún me pongo muy nerviosa los momentos antes de comenzar cada sesión y me dedico a estudiar los rostros de mis jugadores de turno para tratar de adivinar sus pensamientos. Normalmente siempre me sonrien. Os aseguro que eso ayuda.

La simple proporción de hombres metidos en el rol respecto a la de mujeres, siendo esta última mucho menor, siempre hará que haya más directores de juego que directoras. La suma de los motivos que ya he expuesto en este artículo (poca participación, inseguridad, tradición, afán de control) y que parecen afectar más a las mujeres más los motivos generales que podrían afectar a cualquiera (pereza, falta de imaginación, dificultad para contar historias, falta de tiempo...) también provocan que el patrón se repita. Seguimos siendo muy pocas. ¿Por que no tratamos de cambiar esa tendencia?

Mi experiencia personal como directora de juego, sobre todo de los últimos años, ha sido muy positiva. He jugado con todo tipo de jugadores, algunos que apenas habían jugando en su vida, otros que lo probaban por primera vez conmigo tras la pantalla, otros expertos roleros apasionados de la interpretación e incluso me enfrenté con algún mascarreglas que me lo puso realmente dificil. En todas esas situaciones, en todas, han sido experiencias divertidas para todos, llenas de anécdotas y muy gratificante cuando, al concluir, preguntan “¿para cuando la próxima?”. Excepto en una ocasión, en el resto la mayoría de los jugadores eran hombres.

El rol es un mundo en el que somos bienvenidas y al que podemos aportar nuestras ideas como individuos independientemente si somos hombres o mujeres. No es un deporte en donde la fuerza física masculina nos pueda avasallar. No es una actividad lúdica tipo baile donde las mujeres nos podamos convertir en objeto de deseo. El rol, como pocas actividades, es de lo más igualitario que existe. Desde mi experiencia y con este artículo, os invito a conocerlo en todas sus facetas pues todas tienen su encanto: como jugadoras, como creadoras de aventuras y, por que, como “masteresas”. Olvidáos de esos motivos que os retengan, seguro que descubriréis que al final, son absurdos.


Gracias a Irene, Mireia, Isabel y Mari Carmen por responder tan amablemente a mis preguntas y compartir conmigo (y en consecuencia, con los lectores de Outcasted project) sus opiniones e impresiones.

Y gracias a Paco por su apodo de “masteresa”, que he escogido con cariño como título para el artículo.

16 comentarios:

  1. Gran artículo!

    Y por "alusiones" diré que, efectivamente, mi pregunta fue totalmente inocente, la misma que habría hecho a un hombre. No había nada implícito en ella (Y creo que ya me conoces bien para saber que es así ;-)).

    En mi experiencia, me han dirigido tanto hombres como mujeres, y creo que realmente uno de los motivos por los que las mujeres se acercan menos a esto del rol, en principio es por ese "rollo friki" que mencionas en el artículo pero no solo desde la perspectiva del desconocimiento o de asociarlo a aquellos hechos tan desagradables sino tambien desde el punto de vista meramente social.

    Más o menos todos nos "enrolamos" siendo jóvenes, sobre todo en una época en la que las apariencias lo son todo o casi todo. Una chica "normal" (nótese el entrecomillado) normalmente se introduciría en el mundillo a través de alguien que ya conozca el tema y, tristemente, (aunque la tendencia va cambiando) esas personas son los frikis, los raros, gente con camisetas negras, que hablan de cosas raras y alguno hasta hace algo tan infantil como leer comics.

    Vamos que realmente los "frikis" siguen teniendo en algunos casos ese perfil de "apestado social" dentro de ese tipo de entornos y es más raro ver una chica que de motu propio se acerque a ese mundillo.

    Es decir, que creo que una "mujer fiki" per se es mucho más sencillo que se acerque al mundillo e incluso dirigir que una mujer de gustos más normales.

    Ojo, es solo mi opinión, y tampoco creo que pueda ser la única razón al respecto, solo una más.

    Un saludete.

    ResponderEliminar
  2. acrobata2000 dice:

    Interesante artículo. ¡Me gusta la foto!

    ResponderEliminar
  3. Soy jugadora de rol desde hace mucho tiempo. Tengo 33 años y llevo 20 jugando. Durante este tiempo he dirigido Vampiro y Cthulhu y no estoy muy convencida por las conclusiones que se exponen.

    Para mí esto es más una cuestión de estadística. En mi experiencia, la mayor parte de los jugadores prefieren jugar a dirigir y en los grupos en los que he estado suele ser la misma persona la que dirige la mayor parte de las partidas, con intervenciones ocasionales del resto del grupo. Si aceptamos el hecho de que el porcentaje de jugadoras no supera el 20 por ciento y que el porcentaje de directores de juego tampoco lo superaría, el resultado es que la probabilidad combinada de ver a una directora de juego es muy pequeña.

    Lo que sí es un problema evidente es el desequilibrio entre jugadores y jugadoras. Dado que a ciertas edades en la adolescencia los grupos de amigos tienden a ser monosexo y que los juegos de rol, a diferencia de comics, juguetes o videojuegos, no es algo a lo que se esté expuesto fácilmente y dado que los hábitos lúdicos están fuertemente dirigidos por patrones sexistas el resultado es evidente: un chico de 13 años dará a conocer a un amigo o familiar de edad similar que a su vez lo dará a conocer en su grupo monosexo. Las posibilidades de contagio a chicas se reducen a las hermanas o al pequeño grupo de chicas adolescentes que prefieren estar con chicos en el recreo.

    Los argumentos de seguridad, poca participación o afán de control (habéis oído hablar de los módulos?) son circunstanciales y tienen fácil solución.

    ResponderEliminar
  4. Yo siempre he defendido que los juegos de rol es una actividad muy femenina, una aficción ideal para chicas. Sólo les falta descubrirla.

    Como hago mi vida friki en el club de rol de una universidad, hago con cierta frecuencia partidas de iniciación a nuevos jugadores (los que entran ese año) y, aunque siempre aparecen más chicos que chicas (es una ingeniería), el porcentaje de retención es mucho más alto con las chicas.

    Es decir, que tras jugar su primera partida, el porcentaje de chicas que repiten es mucho más alto que el de chicos.

    En mi opinión este hobby es un poco como el manga. Al principio era cosa de chicos, porque fueron los que empezaron a aficcionarse con el tema. Pero una vez las mujeres se dieron cuenta de que lo que había ahí les resultaba interesante invirtieron las tornas.

    ResponderEliminar
  5. Pues yo más que restar, sumaría. Creo que ambos enfoques son acertados en cuanto a que son complementarios. No podemos establecer una relación monacausal en el tema que nos atañe, sino que hay una variedad de factores, algunos enumerados por Iriem, otros que aparecen en los comentarios.

    Lo único, lamentar el último párrado de elwen, que creo un poco fuera de lugar. Primero porque parece un ataque un poco salido de tono (y perdonda si no era esa tu intención, pero es como queda) y después porque:

    a) No siempre hay módulos creados por terceros disponibles para el juego que buscas.
    b) No siempre los módulos creados por terceros responden a nuestro estilo de juego y jugadores
    c) Iriem ha incluido en el concepto de "master" el desarrollo de módulos propios, una parte de la actividad altamente gratificante. Si te dedicas a dirigir cosas de otros siempre, te pierdes esa experiencia.

    Por lo demás, ya digo, interesante debate e interesante suma de factores.

    ResponderEliminar
  6. Conozco a muchas jugadoras, y a mas de una que ha dicho "vamos a ponernos a dirijir". Es mas, fui el "consejero" de una en la preparacion de su primera partida, por lo que considero que se lo mucho que puede costarle.

    Mientras los chicos tendemos a improvisar mas (os recuerdo el articulo "Vais en un barco y veis un elfo",ejemplo de partida mal preparada), las chicas tienden a buscar un mayor control. Mi consejo es que, para una primera partida, lo hagan con personajes pregenerados y con jugadores con los que tenga confianza. Y sobretodo, aconsejo a los jugadores que no las machaquen a reglas (esto es asi, el manual dice esto) y sean muy pacientes, y con un poco de esfuerzo pueden consegir una "masteresa" que permita descansar al Master habitual.

    ResponderEliminar
  7. Enrad, gracias por los consejos que das a los jugadores para que sean más considerados con los masters novatos (no machacar con las reglas y ser pacientes) pero en mi opinión, NO tienen absolutamente nada que ver con el sexo del master. Tal y como lo has puesto, da la sensación de que ves a las mujeres como figuritas de cristal y no es así, podemos ser tan buenas como cualquiera y no necesitamos tratos especiales.
    Esos consejos (buenos consejos, sin duda) son aplicables a cualquier grupo de rol con un master novato, independientemente de que sea hombre o mujer. Y eso me gustaría que quedara bien claro.

    ResponderEliminar
  8. Mi opinión en este tema es sencillo. Me resulta más fácil intentar seducir a una masteresa que a un master, pero a ambos les voy a poner ojitos :D lamento la falta de compresión, por suerte en mi club hay suficientes mujeres y hombres para haber jugado con ambos y disfrutado mucho. Actualmente tengo a una con fabulas otra con cazafantasmas y una que la tenemos martirizada por no darle fecha y hora de las partidas (lo siento será pronto muy pronto) por suerte o desgracia veo mas masters pero siento que el juego no discrimina a nadie y puede dar mucho mas con una mesa mixta. Espero ver pronto una nueva generación de masteresas.

    ResponderEliminar
  9. Soy jugador esporádico de rol y, ciertamente, siempre lo he visto como un negociado masculino. Y la verdad es que no logro entender la razón. Tal y como afirma Wachinayn, creo que el Rol es una actividad con un evidente potencial de atraer al género femenino dados sus evidentes lazos de relación con el teatro, la imaginación, la fantasía o la improvisación, actividades todas ellas que suele atraer al sector femenino en otras esferas de la vida (literatura, interpretación, etc).

    Me sumo a la idea de Iriem y Grey de que, si bien el meollo del rol no es -como decía James Brown- 'a man's world', los universos en los que se desarrollan las aventuras si pueden llegar a ser un tanto masculinos o, al menos, lo han sido tradicionalmente. Cuando llegó a España la explosión del rol en los 80 la mayoría de los juegos que se editaban tenían unas claras connotaciones testosterónicas: RuneQuest, D&D, MERPG... Imagino que con el paso del tiempo se han producido dos movimientos que han tendido hacia la convergencia. Por un lado cada vez hay más mujeres interesadas en lo que, hasta hace poco era un coto casi masculino como es la fantasía y la ci-fi y, por otro lado, los juegos de rol han ido ampliando su abanico dramático hacia sectores menos 'tópicos'.

    Recuerdo el caso paradigmático del manga que surgió con igual fuerza en nuestro país en una época pareja al rol. En principio atrajo a un público eminentemente masculino, en cambio hoy en día las cifras de lectores y lectoras se han ido igualando.

    Puede que el porcentaje de mujeres jugadoras -y, por ende, directoras- haya sido menor hasta la actualidad, pero lo que esta claro (y es más importante) es que eso esta cambiando y en el futuro será una mera anécdota.

    ResponderEliminar
  10. JMPR, el último párrafo de Elwen parece bastante comedido. Yo también opino que los problemas listados en el post son demasiado circunstanciales (anecdotal evidence).

    Sobre la creación de módulos, creo que aunque un buen diseñador de módulos tenderá a ser un buen director de juego, lo contrario no tiene por qué darse y no veo que deba ser condición para ser director de juego o BUEN director (directora) de juego, diseñar los propios módulos. Es cierto que es una labor creativa gratificante pero puramente opcional.

    Me preocupan más los comentarios y prejuicios que leo aquí y en otros sitios en donde hay una visión "la chica es una princesa que necesita ayuda".

    Sería interesante crear una pequeña encuesta en algunas jornadas de rol que preguntaran a las chicas su afición por el rol y su visión como directoras de juego.

    Pablo "Diacrítica"
    PS: jugamos hace un par de semanas a la aventura de Ladrones de cadáveres de JMPR, levemente modificada en la localización y fue bastante bien, ¡recomendada!

    ResponderEliminar
  11. Coincido, un artículo muy interesante y con reflexiones que me han hecho pensar en las jugadoras que yo conozco.

    Ciertamente conozco a bastantes jugadoras de rol, pero que dirijan son realmente pocas. Precisamente hace poco, en unas convivencias roleras a las que fui, una chica montó una partida y, aunque en aquél momento no me percaté de mi propia reacción al saberlo, ahora me doy cuenta de que me sorprendió un poco (más que nada porque fue la única de las decenas de partidas que se habían montado aquellos días).

    Selenio.

    ResponderEliminar
  12. Hombre Pablo, creo que comentarle a alguien de ese modo "Habéis oído hablar de los módulos?" suena un poco mal. Podría haber expresado lo mismo de otra manera. A lo mejor es la inexpresividad de la red, pero a mi me ha parecido una expresión un poco hiriente, teniendo en cuenta en el círculo que nos movemos.

    En cuanto al contenido, yo no digo que para ser un master "completo" tengas que ponerte a diseñar ni que haya correlación entre dirigir bien y diseñar bien. Comento que Iriem ha establecido un problema en que muchas chicas (yo lo ampliaría a los varones sin problemas) no dirigen porque tienen problemas en el diseño.

    Y repito lo de los módulos. Ahora con internet es muy fácil coger y descargar un módulo de la red. Antes tenías que escribirlo tú... o comprarlo... Si es que tenías la posibilidad. Que muchas veces aún ocurre por las tres razones que yo he explicado.

    Si que parece que aún tenemos que quitarnos muchas actitudes "partenalistas" que aún tenemos, pero en general las cosas están cambiando. Como decía alguien más arriba, es cuestión de estadística.

    PS: Me alegro que os gustara la aventura ;) Tengo dos o tres a medias, ahora que he acabado los exámenes a ver si las termino.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  13. Felicidades por el artículo muy interesante de veras..

    ResponderEliminar
  14. Muy buen artículo, me ha gustado mucho :) También coincido con la opinión de wachinayn, cómo no :D

    ResponderEliminar
  15. Me ha gustado mucho tu artículo :) me ha hecho reflexionar bastante en el tema, y sobretodo me ha infundido un poco más de confianza.

    Definitivamente y sin lugar a dudas, la razón por la que una aquí presente no masterea es por lo que tan bien has expuesto en el post:

    El querer tenerlo todo bien atado y falta de confianza por la presión que supone masterear. La sola idea de pensar ¿y si mis jugadores no se lo pasan bien? Eso es algo que me aterra sobremanera >_< pero supongo que a mi personalmente lo que me falta es tiempo como jugadora, ya que, no llevo jugando tantos años como tú ^^

    Ha sido de gran ayuda tu post :) ¡Gracias!

    PD: A mi también me gustaría que hubiera más jugadoras roleras >_< siempre que puedo intento captar chicas :P

    ResponderEliminar
  16. Pues si: coincido en que es un buen articulo, llevo 21 años en esto del rol, como master casi todo el tiempo y he conocido muy pocas jugadoras.
    Siempre eran la hermana de... o la novia de...
    Nunca he sido muy de ir a jornadas cosa que ahora lamento, pero si acudi a las Ludo Ergo Sum de Alcorcon del 2010 y alli si que vi bastantes jugadoras e incluso a una masteresa de Changeling
    A pesar de lo dicho tengo que añadir que las chicas eran relativamente pocas en las mesas de juego(aunque mas que hace unos años afortunadamente).Pero no en los roles en vivo , en estos estaban al 50% mas o menos.
    Mi opinion es que estos eventos asi como los clubs y asociaciones establecidas favorecen el recambio generacional y por lo tanto la incorporacion de chicas; en cambio los grupos que se aislan, y diria que gran parte de los roleros de este pais pertenece a ese censo tienden a la endogamia y el inmovilismo. una lastima.

    ResponderEliminar

Escribe tu mensaje a continuación. Por favor, se respetuoso en tus comentarios.