The Warriors

El fenómeno "The Warriors" nace en 1965 de la mano de la novela de Sol Yurick del mismo nombre. Una novela que extrapolaba el Anábasis de Jenofonte (del 401 a.C.) al New York de las bandas de los años 60. Para los menos puestos en historia clásica, el Anábasis narra la odisea de una expedición militar griega, mercenarios, al servicio del príncipe Ciro. Ciro era el hermano menor del sátrapa persa Artajerjes II al que quería destronar, reclutando con promesas de oro y riquezas al ejército griego. Con el poderío y disciplina militar impuesto a los mercenarios griegos por su comandante espartano Clearco, el ejército de Ciro llega hasta el corazón de Asia Menor, a Cunaxa, cerca de Babilonia. Y es en esa batalla cuando Ciro muere, dejando sin misión, ni aliados, ni recursos a su ejército. Tras la muerte a traición de Clearco en las negociaciones para acabar la expedición de manera pacífica, Jenofonte toma el mando del ejército y lo guía a través de un infierno de enemigos hasta Trapezunte (en lo que hoy es Turquía) recorriendo más de 4000 kilómetros de territorio hostil.

Semejante hazaña, épica en el mejor sentido de la palabra, es llevado con maestría por Yurick a un New York deprimido, oscuro y amargo, propio de una novela negra. Ciro se convierte en Ismael Rivera, lider hispano de una de las mayores bandas de New York que intenta unificarlas bajo su mando para apoderarse de la ciudad. Los Connie Island Dominators, la "Familia", una banda formada principalmente por hispanos y mulatos, acude a la llamada, de Ismael, que ha convocado una gran tregua para celebrar una reunión en el Bronx, en la que se reunirán los representantes de todas las bandas para acordar la estrategia a seguir. En este caso, la tregua entre las bandas no dura lo suficiente para llegar a un acuerdo, las disputas irreconciliables entre ellas hacen que se desate la violencia. Los Dominators se ven de pronto aislados a casi 40 kilómetros de distancia de su territorio, rodeados de bandas hostiles y con su lider desaparecido en la refriega inicial. Los Dominators no son precisamente unos angelitos y en su camino a casa no dudan en asesinar violar y acabar con todo lo que ponga en su camino. Las luchas internas por el poder, como si de una salvaje manada de lobos se tratase, acabará dividiendo al grupo. Sólo uno de ellos llegará a casa, tras pasar una calurosa noche del 4 de Julio recorriendo las calles y conociendo el lado más oscuro y pérfido de la ciudad. La novela, que no se ha publicado en el idioma de Cervantes, se hace difícil de leer por la cantidad de slang de la década que usa el escritor, pero la moraleja final le da sentido y hace que merezca el esfuerzo.

En 1979, The Warriors dió el salto al cine de la mano del genial Walter Hill, director de The Driver, Límite 48 horas, Danko Calor Rojo, Calles de Fuego e Historias de la Cripta, entre otras joyas. Y escritor de Aliens el Regreso y productor de casi toda la saga de Alien. Walter Hill contó con Andrew Laszlo para realizar la fotografía en una película oscura que marcó a una generación. Recupera el nombre de Ciro para el iluminado que planea unir la bandas (Cyrus en la película) y crea una nueva banda llamada precisamente "The Warriors" con un elenco protagonista muy arquetípico y atractivo. Los Warriors de la película son mucho menos "macarras" que en la novela, para que el espectador pueda identificarse con un grupo de chavales marginales que se han unido para defender su territorio. La película, con bastante acción para su época, goza de un vestuario que ha emulado y que ha marcado tendencias durante años, de frases que han inspirado canciones y de escenas que han servido de base para crear míticas sagas de videojuegos como "Renegade", allá por los 80. Pero no solo de tortas y persecuciones trata la película. Walter Hill le da un tono intimista y una moraleja en la extraña relación que se forja entre Swan, el jefe de guerra de los Warriors, y Marcy, una "toy girl" que se acuesta con cualquiera que pueda pagarle sus vicios y que se pega a ellos cuando los Warriors atraviesan el territorio de una banda rival. Todo ello amenizado con una gran banda sonora que acompaña durante toda la película la narradora de excepción, DJ, a la que nunca vemos la cara. Las diferencias entre la película y la novela son grandes, y esta es una de esas pocas ocasiones en que prefiero la película.

En Octubre de 2005 se produce un efecto revival cuando RockStar games anuncia el videojuego basado en la película. Walter Hill se involucró en el proyecto y la historia del videojuego es una precuela, que nos narra el origen de la banda de The Warriors y el reclutamiento de cada uno de sus miembros y nos presenta a cada una de las bandas que más tarde se ven reflejadas en el film. El juego, de gran calidad, superó las expectativas de muchos (yo incluido), tanto en jugabilidad como en historia. Dejándonos ávidos de más. Recicientemente XBOX arcade presentó también un juego de lucha callejera bastante simple que recuerda precisamente aquellos juegos de los 80 que se basaron en la película. ¿No hay juego de rol? Pues no. Y es una lástima, pero no descarto un día liarme la manta a la cabeza.


Libros:
LA ODISEA DE LOS DIEZ MIL – Michael Curtis Ford
THE WARRIORS - Sol Yurick


Películas:
THE WARRIORS (LOS AMOS DE LA NOCHE) - Walter Hill

Videojuegos:
THE WARRIORS - Rockstar Games

7 comentarios:

  1. Que pedazo d epelícula si señor, me encanta, un clasicazo.

    "¡Warriors... Vais a moriiiir!¡Warriors!¡Vais a moriiir!"

    genial jeje

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  2. anda...mira que casualidad que hace unos días puse un video en el blog con musicón de los Staton Warriors...incleíble grupo de breakbeat ...

    http://besterbrainstormer.blogspot.com/2011/03/rol-en-vivo-en-madrid-y-nueva-york.html

    la peli no he podido verla...a ver si puedo algún día..

    respecto al juego de rol...a la espera quedamos ;P
    saludos

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  3. Para mi, que soy un poco clasicote y algo friki con el cine, es una GRAN película. Aunque con los cánones actuales se puede hacer algo lenta. De todas formas, yo la recomiendo.

    Y bueno, respecto al juego... lo mismo me hago una ambientación rápida para algún genérico, o algo... Aunque sobre todo me atrae la idea de que los jugadores puedan crear su propia banda...

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  4. yo creo que The Warriors quedaria mejor como juego de miniaturas de escaramuzas, en el que podrian jugar varias personas a la vez cada uno con una banda.

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  5. En cierta manera, Nekromunda de GW era lo que sugieres (aunque llevado al terreno de Warhammer 40000). Aún así puede ser una buena idea.

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  6. Parece ser que sí se publicó en castellano, según datos del ISBN, allá por el lejano 1979, por Grijalbo. Debe ser toda una joya de colección.

    http://www.mcu.es/webISBN/tituloDetalle.do?sidTitul=860068&action=busquedaInicial&noValidating=true&POS=0&MAX=50&TOTAL=0&prev_layout=busquedaisbn&layout=busquedaisbn&language=es

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  7. Acabo de ver la película por recomendación de JMPR. Reconozco que nunca había visto una película semejante y reconozco que me ha resultado especialmente impactante. Sobre todo, por la estética. Quizá el libro sea más completo, no lo se, pero como primer acercamiento la película es excelente. No es tanto lo que se narra en ella como el ambiente en el que se mueve la historia. Muy curiosa, digna de verse.

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