MÚSICA EN LA SANGRE de Greg Bear


Quiero comenzar este artículo, como ya he hecho en otros, con mi apreciación personal sobre el libro resumida en dos únicas palabras: Condenadamente original. Tras su lectura, clasificaría ésta como tan impactante como asombrosa aunque, en ocasiones algo compleja, espesa y dificil de seguir, algo que comentaré más adelante. Música en la sangre es una novela donde las ideas que transmite el autor me resultaron tan abrumadoramente increíbles que no podía despegar la vista de sus páginas. Me quedé atrapada en mi propio asombro. Una trama que salta de situación en situación con facilidad y plantea posibilidades que resultan aterradoras para nuestra limitada mente humana. Es uno de los libros que más me han enganchado de los últimos que he leído.

Música en la sangre empezó siendo un relato corto publicado en una revista Astounding Science Fiction, uno de los puentes más importantes para los autores de lengua inglesa en este género y que ha mencionado en otros artículos (y sin duda mencionaré en el futuro). Ya como relato corto causó una gran impresión dentro del mundillo de la ciencia ficción y ganó ese mismo año uno de los premios más prestigiosos, el premio Nébula, mientras que al año siguiente se alzó como vencedor de otro de los premios fundamentales de la literatura sci-fi, el premio Hugo. Debido al gran éxito alcanzado y viendo el potencial de su idea inicial, Greg Bear creó una versión más extensa del relato que fue publicada en el año 1985 y un año despues nos llegó a España de la mano de Ultramar Ediciones en su gran serie: “Grandes éxitos de bolsillo”. Aunque esta versión novelada y extendida del relato también recibió alguna nominación a los grandes premios del género, no ganó ninguno.

La edición de la novela en nuestro país, a pesar de ser de un autor reconocido y a pesar de provenir de un relato corto tan destacado, no fue gran cosa aunque tambien es cierto que por aquel entonces Bear no era un autor tan importante y con tan amplia trayectorio como en la actualidad. Como todas aquellas fantásticas novelas que se publicaron en aquella colección, esta tenía una tapa blanda y endeble, unas páginas con tendencia a desprenderse y un diseño de portada no especialmente atractivo. Fueron quizá estos factores lo que no la hicieron trascender tanto como debiera, o quizá fueron otros que no alcanzo a comprender, pero lo cierto es que jamás volvió a editarse esta novela y sus derechos, muy posiblemente, estén olvidados en el cajón de cualquier editorial cubiertos de polvo.

Pero tratemos un poco más en profundidad el trabajo de Greg Bear. Lo más destacado de esta novela, no especialmente larga, es su llamativa y original premisa inicial. Premisa que puede resumirse en una pregunta directa al lector: ¿Que pasaría si las células de tu cuerpo adquirieran inteligencia y consciencia propias? De esa idea parte y se van desencadenando los acontecimientos, saltando al principio por diferentes personajes para, finalmente, extender su historia a toda la humanidad. El autor se vale para transmitir su mensaje de imágenes aterradoras, de desvelar los miedos por los que van pasando los personajes e invita a la empatía del lector a compartirlos. Las escenas se suceden llevándonos a un inexorable fin de todo lo que conocemos. Lo que empieza siendo un impulso, pordía conducir al fin de humanidad. Escalofriante.

El inicio del libro es sencillo aunque las consecuencias de lo que se narra crezcan exponencialmente página a página hasta llegar a límites insospechados. Vergil Ulam, un importante investigador en biotecnología, desarrolla a partir de muestras de su propia sangre, unos linfocitos capaces de procesar información como si de pequeños microoprocesadores se tratasen. Esta investigación, totalmente ajena al trabajo que desempeña en la empresa que lo tiene contratado, es cancelada debido a sus irregularidades y a Vergil se le convina a destruir todo su proyecto. Incapaz de acatar esas ordenes y deshacerse del trabajo de su vida, Vergil se inyecta los linfocitos alterados en si mismo y abandona la empresa asegurando que ha destruído todas las muestras. Todo podría haber acabado así si no fuera porque los linfocitos alterados desarrollan inteligencia dentro de su cuerpo y pronto toman conciencia de si mismos, de que viven en un organismo superior con el que logran incluso comunicarse y, sobre todo, de que quieren ser libres. Todo el organismo de Vergil se convierte en un hervidero de otras consciencias y el todo que al principio formaba la mente de Vergil Ulam empieza a ser menos importante que la consciencia de los noocitos (las nuevas células inteligentes) que la camponen. Noocitos sedientos de nuevos conocimientos y ansiosos por escapar del limitado universo que hasta entonces habían ocupado, el cuerpo del biólogo. Estos deseos harán que los noocitos, como si de una enfermedad se tratara, contagien a otras personas con los que tienen contacto y desarrollen nuevas civilizaciones en sus cuerpos despertando la inteligencia de las células de sus huespedes y liberándolas así de su patrón de comportamiento establecido por la genética.

Lo más interesante de esta novela es la forma en la que fluye la narración. Los verdaderos protagonistas de esta novela son sin duda los noocitos y no los diferentes seres humanos en los que se centrara la historia. Las imagenes y sensacines que nos transmiten los personajes que nos presenta el autor sobre el comportamiento de los noocitos pueden llegar a resultarnos tan impactantes como horribles y desagradables. A lo largo de la novela conoceremos poco a poco la evolución de los noocitos como civilización y aunque, finalmente demuestren estar por encima del ser humano en inteligencia e incluso ética, al lector le resultará dificil asumir esto y simpatizar con la especie invasora. Esta forma de narrar no invita en absoluto al desarrollo de los personajes siendo estos utilizados más como vehículos para conocer el desarrollo de las situaciones que provocan los noocitos que como algo que aporte valor real a la historia. En general son bastante efímeros y tienen relevancia, únicamente, en el sentido de darnos su perspectiva de lo que está pasando y de su comunicación con las células inteligentes.

Quizá lo único que puedo recriminar del libro sea esta tendencia a caer en vaguedades metafísicas cuando se plantean teorías imposibles, algo inevitable teniendo en cuenta la premisa inicial. Conforme la civilización de los noocitos avanza, sus progresos científicos desarrollan una perspectiva nueva sobre la materia, el tiempo, la consciencia y la mera existencia, tan compleja que los noocitos tienen serias dificultades a la hora de explicarselo al ser humano. Para dar esa aura de inalcanzable intelectualismo que desprenden las células inteligentes, el autor recurre a extrañas explicaciones que apenas llegamos a comprender, envuelta en vagedades metafísicas. Para un amante de la ciencia ficción más pura, este salto cuantitativo en cuanto a teoría evolutiva, sus nuevas formas de vida y sus descubrimientos científicos, puede resultar apasionante, pero para alguien tan pragmático como yo llegó a ser un estorbo. Personalmente, me limité a asumir esas teorías como si de un dogma de fe se tratara para concentrarme más en la narración y la continuidad de la historia sin embarcarme en hipotesis propias o tratar de diseccionar la idea que nos plantea el autor a manos de los noocitos. Por supuesto, soy consciente de que me pierdo parte de esa riqueza metafísica que se plantea, pero para mi no es más que palabrería compleja que no siento que aporte al argumento tanto peso como pretende.

El estilo en general de Bear es muy accesible dentro de lo que cabe. Léxico sencillo, sintaxis directa y la historia centrada en diferentes personajes bastante simples y cotidianos que no complican la narración de los hechos con apreciaciones accesorias. Un estilo sencillo que define ideas complejas, algo que habría considerado imprescindible para conseguir el efectismo este tipo de historia y que encuentro usado con maestría durante la novela.

Antes de terminar y como última apreciación, me gustaría mencionar que el final me resultó muy interesante y llamativo aunque, por supuesto, no lo expondré aquí por si alguien tiene la fortuna de hacerse con el libro, pueda saborearlo sin más pistas.

Un libro condenadamente original y desgraciadamente olvidado. Una más de las injusticias habituales de las editoriales españolas. Altamente recomendado para las mentes abiertas e inquietas por la búsqueda de historias originales. Con cierto toque de fatalismo, todo sea dicho. Puede gustar más o puede gustar menos, pero es uno de esos libros que no dejan indiferentes.

Como apunte y para concluir, mencionaré que esta novela se la compara con el gran clásico de Ciencia Ficción de los años 50 "El fin de la infancia" de Arthur C. Clark donde, por lo visto, se trata un tema parecido (el siguiente estadío de la evolución). Sin embargo, al no haber leído el libro de Clark no puedo confirmar más.

Según Poul Anderson (otro de los grandes de la ciencia ficción y, curiosamente, emparentado con Bear) haciendo referencia a Música en la sangre:

Uno de los libros más interesante que han aparecido en muchos años


Ficha técnica
Título original: Blood music
Autor: Greg Bear
Fecha de publicación: 1985
Edición en español: Ultramar Editores S.A. (Grandes éxitos de bolsillo) - 1987
Páginas: 303
Premios: Hugo y Nébula (Premiso concedidos al relato corto en el que se basó la novela)

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