EL PLANETA DE LOS DINOSAURIOS y LOS SUPERVIVIENTES de Anne McCaffrey



Hacía tiempo que me apetecía leer algún libro de ciencia ficción escrito por una mujer. Aunque bien es cierto que este género lo frecuentan más hombres que mujeres, hay también grandes representantes femeninas entre los mejores, así que era algo que mi parte feminista me pedía desde hacía tiempo. Cuando pienso en escritoras de ciencia ficción, enseguida se me vienen tres a la mente; la archi conocida Ursula K. LeGuin, con la que ya tuve contacto en fantasía gracias a la saga Terramar durante mi juventud; la popular Lois McMaster Bujold que tantas pasiones ha levantado con su saga Vorkosigan y que aún no he tenido oportunidad de catar; y por último Anne McCaffrey, más conocida por su saga de los dragones de Pern, de género fantástico, pero que también tuvo su coqueteo con la ciencia ficción.

Enseguida me dispuse a asaltar la biblioteca a ver que encontraba de cualquiera de las tres, aunque reconozco que Bujold era mi preferida. Tras una breve búsqueda, encontré dos libros de McCaffrey que formaban colección y me pareció buena idea utilizarlos como toma de contacto con la autora dejando a Bujold para el futuro. Estos dos libros son sobre los que hablaré en este artículo: El planeta de los dinosaurios y su inmaediata continuación Los supervivientes.

Antes de comenzar a tratar los libros en si, debo hablar sobre la edición española. La edición que poseo, que me consta que fue la primera que llegó a España y, si no me equivoco, la única; consiste en dos libros tamaño bolsillo, con unas portadas muy bonitas y adecuadas a nivel de diseño pero deplorables en cuanto a calidad por lo endebles que son. Pero sin duda lo peor está en el interior ya que ambos volúmenes cuentan con un marcado "efecto otoño", es decir, que se le caen las hojas con una facilidad pasmosa. Pero si malo es el aspecto inicial, aún peor es lo que han hecho con los libros en el interior donde no encontraremos ni una sola página de las aproximadamente 600 que componen las dos novelas, en donde no haya erratas. Y no digo una errata por página, en ocasiones hasta dos o tres. Sinceramente, eso no es serio, yo lo tildaría más bien de chapuza. Puede ser que en el año 86, cuando se editaron los libros, no existieran grandes programas con correctores ortográficos que impidieran semejantes deslices, pero sin duda había editores cuyo trabajo era precisamene evitar estas cosas. El editor de estas novelas está claro que estaba de vacaciones por que el resultado es vergonzoso: palabras inconclusas, letras intercambiadas, nombres de personajes equivocados... ¡incluso alguna falta de ortografía! A cualquier purista de sangrarían los ojos. A mí simplemente me ha producido una incomodidad tal que ha deslucido por completo mi disfrute hacia las novelas una completa injusticia tanto para el lector como para el autor.

Ahora hablemos del trabajo de McCaffrey. El planeta de los dinosarios fue escrito en el año 1979 mientras que su segunda parte, Los supervivientes, vió la luz en el año 1984 aunque no llegó a España, como he comentado antes, hasta el año 1986 de manos de Ultramar editores en su coneción "grandes éxitos de bolsillo" de ciencia ficción.

La premisa inicial de la obra es clara, sencilla y efectiva para atraer a los amantes del género: Una expedición de científicos es destinada a Ireta, un planeta inexplorado y potencialmente peligroso, con la misión de catalogar su fauna y actividad geológica. Incluye muchos elementos que, aunque en principio no convierten a una novela en obra maestra, si que prometen entretenimiendo y una lectura agradable en clave de aventuras: un planeta inexplorado que oculta un misterio, una expedición de científicos para explorarlo, contacto con razas extraterrestres, peligros por doquier, intereses enfrentados, emociones... Si duda estamos hablando de una supuesto muy trillado pero que puede contener tantos matices que no tiene por que aburrir.

Sin embargo, lo que se planteaba como una ligera novela de aventuras en las que se disfruta más cuanto menos se usa el cerebro, se convirtió, debido a sus fallos argumentales y a su ideología diametralmente opuesta a la mía, en un disgusto continuo.

Empezaré, sin ir más lejos, por el título de ambas obras. Me parece un error garrafal por parte de la autora (o de quien fuese el responsable), que la primera novela se titule "El planeta de los dinosaurios" ya que en realidad se está haciendo una referencia a algo crucial que no se descubre hasta dos tercios después de comenzar la primera novela. El título de la segunda novela, por otra parte, también resulta demasiado "sugerente" sino directamente explicativo.

La presentación de los personajes que acompañaran al lector durante la aventura en Ireta, el planeta en el que se desarrolla la historia, es otro de los fallos argumentales. Excepto una breve descripción de los dos protagonistas principales (Varian y Kai) donde básicamente nos dicen de donde vienen y como se conocen, el resto de los personajes son ignorandos como si de mero atrezzo se tratara. Aunque bien es cierto que durante la primera novela estos personajes secundarios no tienen trascendencia, parte de ellos resultan cruciales al final de dicho libro y durante el segundo por lo que alguna descripción o presentación habría sido de agradecer. De hecho, me vi tentada a hacerme una lista de nombres y tratar de completarla con las pocas pistas que proporcionaba la autora sobre cada uno de ellos por intentar esclarecer un poco mi lectura y saber, por ejemplo, algo tan elemental como si el personaje en el que se centra una escena era un hombre o una mujer. Por no haber, no hay ni una sencilla descripción física de los personajes, ni siquiera de los protagonistas. La sensación que me queda es que McCaffrey los deja caer, sin presentarlos ni nada, como si ya "tuvíeramos" que conocerlos. Una pena que sus lectores no sean capaces de leer su mente, posiblemente eso nos habría enriquecido la novela.

Siguiendo con el tema de los personajes, me gustaría indicar que la evolución de éstos es practicamente nula, con la pequeña excepción de los dos protagonistas y comandantes de la expedición, Varian y Kai y la octora de la expedición, Lunzie, sobre los que hace una pequeña intentona de caracterización. No obstante, debo reconocer que, en general, todos los personajes despertaron mis simpatía por lo que esta falta de evolución no me resultó tanto un fallo, de hecho, es habitual en otras novelas de corte similar, esta misma carencia. En general me pareció una decisión correcta en favor de agilizar la historia y centrar la atención del lector en la aventura ya que los personajes no tenían tanta relevancia como los hechos que iban aconteciendo a lo largo de la historia. Algo más a reseñar es la gran igualdad entre hombres y mujeres, tanto en número como en importancia, algo siempre valioso para el público femenino.

Hablando un poco del desarrollo argumental de ambos libros, me gustaría decir que mi mayor problema a la hora de entender y empatizar con la historia, fue la concepción de sociedad e ideología que McCaffrey había concebido. La humanidad, que ya ha contactado con otras formas de vida y ha evolucionado en moral y valores, han desarrollado un respeto a la vida en el que se incluye el deber de permitir que cualquier otra especie pueda alcanzar el mismo nivel evolutivo y de pensamiento que ellos. Esto implica, entre otros aspectos, que la sociedad al completo es vegetariana. Personalmente, no tengo nada en contra del vegetarianismo, pero me cuesta creer que la sociedad vaya a evolucionar en ese sentido hasta sentirse completamente horrorizada ante la idea de ingerir proteínas animales. Y más aún me cuesta asumir que sea un Xenobiólogo, un científico cuya vida es conocer otras formas de vida alienígenas (tanto hervíboras como carnívoras) el que más se asquea ante la idea de que un animal devore a otro para subsistir. Estoy hablando de Varian, uno de los personajes principales de la novela, xenobióloga de profesion y encargada de estudiar la fauna de Ireta. Sin embargo, Varian no es un personaje consistente ni consecuente con su profesión ya que, al observar la cadena trófica natural del ecosístema alienígena de Ireta, su "moralidad" la lleva a intervenir activamente en varias ocasiones rescatando a algún hervívoro de ser la cena del carnívoro de turno sin ningún reparo y considerándose una heroína por ello. ¿No es la base de la biología el estudio del medio natural tal y como se presenta sin la intervención humana? Pues según McCaffrey, esto es algo que cambiará en el futuro y yo, personalmente, no me lo trago.

Respecto a originalidad se puede decir que no hay mucha. Quizá el elemento más original que he podido apreciar es "La Disciplina", aunque tampoco lo es especialmente pues ya he encontrado elementos similares en otras novelas. Se trata disciplina mental entrenada, que permite sacar al cuerpo el máximo provecho permitiendo el control absoluto de todas sus facetas y el incremento de las habilidades, fuerza física y capacidades mentales de forma temporal. Gracias a ella, que adquiere gran importancia en el segundo libro, los personajes serán capaces de salir de la mayoría de los peligros a los que se enfrentan en Ireta. Otro aspecto original podría ser las diferentes razas que desarrolla McCaffrey durante la novela donde se encuentran algunas variantes de los mismos seres humanos (los equipos pesados) o formas de vida completamente diferentes con costumbres y mentalidades bien distintas. Estas razas alternativas darán cierta riqueza a la narración aunque, hasta el final del segundo libro, no serán realmente representativas.

Indistintamente a todas estas pegas que he encontrado, debo decir que la lectura se me ha hecho amena pues el estilo de McCaffrey es muy sencillo de seguir una vez se aprende a ingnorar la vorágine de nombres de personajes imposibles de ubicar y los sucesos accesorios (que son muchos y muy confusos). Es un estilo claro y rápido, muy basado en el diálogo lo que siempre lo hace más dinámico e indirectamente participativo para el lector. En todo momento, serán los personajes los que no guíen durante la aventura, dejando que la narración fluya y vaya cambiando entre los miembros de la expedición (sobre todo el de los comandantes) para que así dispongamos del punto de vista de cada uno de ellos y compartamos sus pensamientos e inquietudes. Si el ritmo hubiera sido más rápido y la acción más trepidante, posiblemente el libro habría ganado pues, aunque el estilo tiene esta vertiente pero el argumento y la narración no, por lo que uno se queda con cierta sensación de "no está pasando nada".

Como conclusión diré que "El planeta de los dinosarios" y "Los supervivientes" son dos libros mal planteados, con personajes incoherentes, errores argumentales importantes y una edición española vergonzosa. Por el otro lado, se puede decir que son libros que se pueden leer y resultan hasta entretenidos si se rebaja el listón de calidad y el lector sabe a que se enfrenta. Si el lector es un amante de los dinosaurios en concreto a las aventuras expedicionarias en general, resulta hasta recomendable. Pero siendo sinceros, decantarse por estas novelas en lugar de por otra alternativa habiendo tantas historias fantásticas por descubrir, personalmente no lo aconsejo. Aunque por supuesto, esto depende de cada uno.

Ficha Técnica

El planeta de los dinosaurios
Título original: Dinosaur Planet
Autora: Anne McCaffrey Fecha de publicación: 1978
Edición en español: Ultramar editores s.l. (1986)
Páginas: 228
Premios: Ninguno

Los supervivientes
Título original:The survivors
Autora: Anne McCaffrey
Fecha de publicación: 1984
Edición en español: Ultramar editores s.l. (1986)
Páginas: 319
Premios: Ninguno

5 comentarios:

  1. Que grande era la colección de ciencia ficción de Ultramar. Yo todavia rebusco por las tiendas de segunda mano a ver si encuentro algun titulo que no tenga, ya que muchas de esas novelas no han vuelto a ser impresas en este pais.

    Solo comentar que no te olvides de otra gran autora, Louise Cooper, y espero que de Ursula K. LeGuin no te hayas perdido los magnificos libros del Ciclo Ekumen.

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  2. Si, era una gran colección! Yo la he heredado prácticamente completa de manos de mi hermano por lo que me siento realmente afortunada. Hoy día, mucho de estos títulos son imposibles de conseguir.
    Y me temo que el ciclo de Ekumen no lo conozco... Echaré un vistazo a ver que encuentro sobre esa saga. ¡Gracias por la recomendación!

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  3. Estoy seguro de que la conoces, pero no la relacionas como un ciclo: La mano izquierda de la oscuridad, Los Desposeidos, El nombre del mundo es Bosque, Planeta de Exilio, El Mundo de Rocannon y (el unico que no tengo) La Ciudad de las Ilusiones, ademas de varias historias cortas.

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  4. Ah! Claro que los conozco Dorsai, pero no tenía ni idea de que formaran una saga! De hecho, en mi estantería, para próxima lectura, tengo "El nombre del mundo es Bosque" así que pronto posiblemente haya reseña por aquí. ¡Esperaré tus comentarios!

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  5. Leí esos libros al publicarse y no los recordaba.
    Mi recuerdo del Ciclo de Pern es el de los primero libros de dragones que leí,y es de cariño.Recuerdo que lo releí años despues y me siguió gustando.
    De hecho, estaba buscando los nombres del ciclo para recomendarselo a un amigo.
    Inténtalo de nuevo con el ciclo.Aun hay alguno en papel y en electrónico.Espero que te gusten mas.

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