Impactos Críticos: Yo ataco...

El grupo, formado por una ninfa curandera pacifista, un humano montaraz experto en hierbas y rastros y un poderoso elfo guerrero que cabalgaba un caballo de guerra con el que tenía empatía, se encontraba atravesando el bosque de los Trolls. De pronto llegaron a un río con demasiado caudal como para tratar de cruzar a nado. Siguieron el curso hasta el puente más próximo...
Master - Y cuando salís al camino podéis ver el puente de piedra que cruza sobre el río. Pero custodiándolo hay un grupo de goblins, al menos 20. Unos 5 están sentados jugando a las cartas. El resto está descansando, excepto 4 que montan guardia...

Montaraz - Nos acercamos con cuidado... ¿No? Yo puedo tratar de negociar con ellos.

Ninfa - Parece lo más sensato, no podemos pelear contra 20.

Elfo - Yo ataco.

Montaraz - Eh, espera tío, que son 20. Que nos van a dar una paliza.

Elfo- Que yo ataaaaaaco.

Ninfa - Pero que yo no se luchar, que 20 contra 2 es la paliza padre...

Elfo - Que ataaaaaaaaaaaaaaco.

Master (mirando resignado al jugador) - Bueno... pero estás lejos de ellos. ¿Cómo atacas?

Elfo - Me monto en mi caballo y me pongo al galope. Cuando esté cerca de ellos me pongo de pie en la grupa, salto y hago una voltereta en el aire desenvainando el mandoble y caigo con la punta sobre el que parezca el jefe.

Se hace un incómodo silencio. Las caras de los otros dos jugadores y del master son un poema.

Master - ¿Me estás diciendo que tu elfo, que en tu ficha pone que mide 2'05, quiere subirse en su caballo, ponerlo al galope, al llegar junto a los goblins quiere subirse a su grupa haciendo surf, que según tu descripción está 1'80 de altura que es la alzada de tu caballo, hacer un mortal mientras desenvaina de la espalda un mandoble, que siempre según lo que pone en tu hoja de personaje mide 2 metros de hoja, y darle la vuelta para aterrizar sobre un góblin, que no llega al metro de altura?

Elfo (con orgullo) -Si, exáctamente.

El resto de jugadores alucinan pepinos. El master busca en el manual hasta que encuentra los modificadores para maniobras absurdas.

Master - Nada, nada... pues tira.

El resultado de la maniobra llegó poco después... con el elfo inconsciente por conmoción cerebral y fracturas múltiples en ambos brazos tras estrellarse estrepitosamente en el suelo. Los goblins quedaron aturdidos varios asaltos mientras se partían de risa. Así que los jugadores aprovecharon para cargar al elfo en el caballo y cruzar a toda prisa el puente...

La moraleja de esta historia (verídica y real como todas las que contamos en esta sección) viene por partida doble. La primera es que el grupo de personajes tiene fuerza cuando actúa en grupo y cohesionado. La mayor parte de los juegos de fantasía cuentan con que los personajes formarán un grupo de héroes que se complementará y ayudará en todo momento, cada uno aportando sus particulares habilidades de modo que el total sea mayor que la suma de las partes. Si los personajes actúan sin ningún tipo de consenso, nada más que haciendo caso de sus instintos primarios (en este caso un ánsia malsana de lucirse y ganar PX) suele ocurrir que el resto de personajes quedan "con el culo al aire" poniendo en peligro toda la partida. Esto no es una crítica al juego individual, ni mucho menos. Cada uno puede hacer con su personaje lo que quiera, pero si que es cierto, que cuando jugamos en grupo suele estar bien contar con las opiniones de los demás antes de comprometer al resto de los personajes. La segunda moraleja, obviamente, es conocer las limitaciones de tu personaje y el grado de realismo del juego. La maniobra que realiza nuestro intrépido elfo, en Exalted, por ejemplo, hubiese sido algo de lo más normal y cotidiano, incluso hubiera sido premiado con dados extra por describir de manera tan vívida su actuación. Pero en este caso jugábamos a Rolemaster, que suele ser un juego mucho más inmisericorde y realista en esos aspectos. Querer lucirse y que tu personaje, en el que has puesto tanto cariño, haga cosas espectaculares no es malo, es una de las cosas que más nos atrae a muchos jugadores. Podemos llevar a cabo magníficas azañas, pero siempre dentro de la estela y estética general de la campaña que estamos jugando.


Los héroes se encontraban cerca del Valle de la Sombra, tratando de averiguar que empujaba a los dragones a una extraña migración al norte. Muchos de ellos dejaban a su paso una estela de destrucción y los héroes intentaban encontrar la causa para previnir un futuro peligro. Una tirada de esas de encuentros aleatorios (vale, era fácil poner el enlace, se que no tiene que ver) hace que de pronto el grupo (un bárbaro, una arquera, un clérigo y un mágo) avisten un dragón blanco bastante jóven separado de su madre y perdido aparentemente. La primera reacción del grupo (de nivel 3) es esconderse y quitarse del camino del dragón.
Bárbaro - ¿Nos ha visto?

Master - No, está a un centenar de metros y parece que se ha perdido. Está desorientado.

Bárbaro - Me tiro debajo de un tronco seco o algo.

Arquera - Hazme sitio.

Clérigo - Yo me hago bicho bola detrás de unos matojos que no se me vea.

Mago - Yo ataco.

Todos -¿¡Pero que dices!?

Mago - Que ataaaaaaaco.

Master - Estás a un centenar de metros...

Mago - El proyectil mágico llega.

Bárbaro - ¿Me estás diciendo que vas a tirarle un proyectil mágico al dragón? Yo lo mato ¿Puedo matarlo antes?

Master - Es su turno... ¿Seguro que quieres hacer eso?

Mago - Claro.

Master - Vale... te recubre la energía mientras conjuras y lanzas el proyectil... que le da automáticamente y le hace... tira...- rueda el dado - 2 puntos de vida... Bueno... le quedan 38... Ahora si que te ha visto así que... Vuela hacia vosotros y lanza el arma de aliento. Tirad salvación para medio daño...

Las caras de los jugadores reflejan el odio hacia su compañero. Ruedan los dados.

Master - Vale... pues morís todos menos tú... el bárbaro... ¿Qué haces?

Bárbaro - Morir de asco...

Otro gran ejemplo de jugador que decide "putear" al grupo. En este ejemplo hay un dragón, pero he visto a jugadores cortar la cuerda que sujetaba a sus compañeros de caer a un abismo, hacer saltar la alarma cuando el resto del grupo se infiltraba, detonar los explosivos cuando no debían, o mandar un mensaje al malo para advertirle que los personajes iban tras él (con lo que el malo se armó hasta los dientes y preparó trampas por todas partes...) Tratar con este tipo de jugadores, que deciden putear al resto del grupo por placer o diversión, es muy complicado ¿Hasta qué punto puede o debe el master intervenir para evitar que un jugador de este estilo destroce la partida al resto de jugadores? En estos casos yo soy partidario de alterar la historia de alguna manera que penalice o deje fuera de la campaña a ese jugador incluso sacándome de la manga un "Deux Ex Maquina" para salvar al resto de personajes. El dragon podría haber cogido al mago y haberlo devorado, dando tiempo al resto de personajes a huir de la escena mientras comía... por ejemplo. Estos jugadores muchas veces tienen ansia de protagonismo, pero otras simplemente reaccionan así por un pique absurdo, o porque la partida no está resultando como ellos quieren. Es un recurso feo, ya que elimina la libertad del jugador en cierta manera, pero el narrador no debe dejar que un único jugador arruine la diversión de todos con una acción de la que conoce las consecuencias. Como siempre esta es una opinión personal. ¿Cómo lo hacéis vosotros con este tipo de jugadores kamikaze?

12 comentarios:

  1. "(...) hacer saltar la alarma cuando el resto del grupo se infiltraba (...)"

    JA! Eso me suena XDDDDDDDD. En su versión de "ir gritando y haciendo el gañán hacia los malos cuando el resto intentábamos espiar a ver qué se traían entre manos".

    Lo malo es que los personajes de ese estilo, si encima haces algo que les perjudica como "castigo" o como quieras llamarlo, se pican más y acaban por cagar la partida todavía más. Vamos, yo no soy master, pero he tenido que sufrirlo como jugador más de una y más de dos veces.

    ResponderEliminar
  2. Hay otra opción mas radical que es linchar entre todos al jugador que da por saco. Pero no es legal, y además de que no da PX te da puntos del Lado Oscuro y mal karma :P

    Es que es un asunto delicado. Sobre todo cuando "expulsar" al jugador puede ocasionar problemas en el grupo de juego a nivel personal. Pero yo soy partidario de pararle los pies al jugador.

    ResponderEliminar
  3. Hola,

    En mi caso, he visto actuar de este modo a varios jugadores, tanto estando yo como jugador como Máster y la solución que he visto mejor es hacer que ese jugador sufra en sus carnes lo mismo que provoca al resto de jugadores sin que sean ellos los que lo hagan. Si ha sido un pique o un mosqueo tonto, tras ese "castigo" se suelen reconducir. Si no es así, lo mejor para todos es cortar de raíz y cuanto antes: cada uno por su lado.

    Un saludo

    ResponderEliminar
  4. XDDD ... salto en el aire con doble tirabuzon y caigo ensartando a .... una mosca...

    que grandes momentos XD

    ResponderEliminar
  5. Aún recuerdo al pobre diablo que quería que su personaje de Cyberpunk saltase desde la azotea de un hotel en un piso 60 al mástil de la bandera que había a la altura del primer piso. Quería bajar dando volteretas, agarrarse al mástil y pivotar, hacer un mortal y caer haciendo equilibrio sobre él. Dejó una pulpa sanguinolenta en el suelo cuando llegó abajo.

    ResponderEliminar
  6. Lo malo de todo ésto, es cuando los personajes se putean unos a otros sin querer, simplemente por ser unos patosos... XD mis jugadores parecen un grupo de Fuzztons, y os aseguro que intentan ir en serio, pero no hay manera XD

    ResponderEliminar
  7. Tanto en mis partidas como jugador como en las que decido ser master tengo que lidiar con un jugador así que va por libre.

    En una partida le dieron permiso para entrar en un lugar vetado para hacer una investigación y le dieron instrucciones precisas sobre que debía hacer y que sitio no debia visitar y que cosas no podía llevarse.Ya os imaginais que fue lo que hizo. Pues como ya han dicho arriba encima se cabreó porque además de no poder llevarse lo que no debía perdió su medio de transporte. -Mira que eres vengativo, no me dejais hacer nunca nada- y servidor y otros jugadores con la mano en la cara en plan ay señor, señor....

    Un saludo

    ResponderEliminar
  8. ¡Buenísimas la anécdotas! xD
    En nuestro grupo, al principio, hace ya… casi 20 años, había un jugador así.
    En AD&D su Maga llevaba hechizado a todo el grupo debido a las amenazas que sufría de éste por cosas como las que pones tú. El colmo fue infiltrándose en la gruta de unos gnolls, hizo que el guerrero más fuerte del grupo llevara a su maguita a “caballito” para no mancharse las botas :O Hay dijimos basta, y como DM utilice el "Deux Ex Maquina", tirada de alerta, no la pasó, se dio en la cabeza con una estalactita, tirada de CON, inconsciente. Ale, se os va el Hechizar Persona a todos, lo que hicieron con ella… pues la verdad es que tampoco estuvo bien xD
    Este mismo jugador puteó también mucho en el Mutantes en la Sombra, en Semilla de Acero, jodía y no aportaba nada, incluso cuando el resto del grupo trataba de ayudarle a todas horas.
    Hablamos con él, hoy en día sigue siendo nuestro amigo, pero ya no juega al rol.

    Un saludo.-

    ResponderEliminar
  9. En referencia a la primera situación del elfo, no me sorprendería, ya que una de las cosas que ha destacado en la ultima década del rol, es que los jugadores se creen héroes-dioses capaces de hacer, matar y destruir todo lo que encuentran sin que les rocen un pelo. Y si encima el Máster le pone pegas, no te preocupes que estudiaran las 300 paginas del Manual del Jugador y se agarraran a cualquier laguna para demostrar que ellos tienen razón.

    Intentar hacer cambiar a ese tipo de jugadores por una modalidad clásica y real de los juegos de rol de los años 80 y 90 (Era dorada del rol), es decir el rol de verdad, donde los jugadores salían victoriosos con buenas decisiones, grandes dosis de genialidad y muchísimo sentido común, grandes interpretaciones, frente a lo poderosos que son sus personajes y sus objetos magicos, es un tanto una empresa difícil o casi épica, en la actualidad.

    En referencia al dragón blanco, si hay algún jugador problemático lo mejor es largarlo de la mesa, siempre y cuando estés 100% seguro de que es eso. Digo esto, por que me he encontrado a jugadores que realizaban este tipo de cosas de forma seria con menos sentido común que luces tiene el cuarto de dracula, y por tanto es un problema de novato. Da igual que sea tu amigo de toda la vida, si es el primer caso, largalo por que hará perder tu tiempo, el de los demás y todo tu trabajo al traste.

    Como Máster, resolvería la situación haciendo que el dragón perdiera un round volando hacia Míster Proyectil Mágico y el segundo matando al mago. Con esos dos rounds, es muy posible que el resto de miembros del grupo tengan alguna oportunidad u ocurrencia para salvarse, y si lo consiguen, hasta los premiaría.

    Otra posibilidad seria la propia interactuacion del dragón con los miembros del grupo, quizás si el dragón se había perdido, tendría curiosidad por saber donde se encontraba o cualquier otro motivo coherente por el cual el dragón no quisiera matar al grupo. Ademas seria una acción que sorprendería a todos los jugadores de tu mesa dándoles oportunidades de rolear con la criatura o de realizar otras acciones.

    Al final de la partida hablaría seriamente con míster proyectil mágico para saber que le había llevado a realizar esa absurda acción, o si era debido a un situación personal fuera de la partida. Aveces, solo aveces, las situaciones mas absurdas que exponen al mayor de los peligros, son los mejores eventos vividos por un grupo de jugadores, si el Máster posee la suficiente destreza para controlar tales situaciones, ya que en este caso el mago moriría en un 95% de probabilidades aunque le darías una oportunidad para salir ileso, con muchísimas dosis de genialidad, y al mismo tiempo les darías una oportunidad al resto del grupo aguzando su ingenio.

    Estas acciones absurdas son consecuencia de haberse acostumbrado a solearse dragones como si fueran orcos. En resumen, los jugadores de ahora han dejado de respetar a las criaturas mas peligrosas, por que WOTC y otros juegos online han promovido esa filosofía de los juegos de rol. Y así nos va a los DM de ahora.........

    En fin, es solo mi opinión......

    ResponderEliminar
  10. Muchas gracias por tu extenso comentario. Me ha gustado leerlo y algunas de tus sugerencias. En nuestro caso de "Mister Proyectil Mágico" se trataba de un jugador bastante veterano pero con un problema de Pequiscismo agudo y Metajueguismo leve. En resumen, el jugador que siempre piensa que los bichos son sacos de experiencia para recolectar y que cree que en narrador jamás sacará un monstruo que no pueda matar... o en el último momento se convertirá en "master mamá" y no hará pupa a los personajes. El dragón le sacó de su error.

    ResponderEliminar
  11. Me alegra que te haya servido. La verdad que queria añadir algo más, pero la cosa quedaba bastante extensa....

    ResponderEliminar
  12. Pues la verdad es que cuando esto pasa suelo ponerlos en segundo plano, aquello de: "después vamos contigo", y no le doy opción a casi nada y lo hago delante de todos para q se rían de él a ver si le sirve la cura de humildad, si no sirve pues seguramente con o sin Deus Ex Maquina (¡¡Dios es una máquina!! acabará atravesado y si se cabrea, la próxima vez se lo pensará.
    En el caso de Mister Proyectil Mágico, creo que lo hecho estuvo bien o siempre si no se quiere ser tan drástico o dar un golpe de atención tan severo, una tirada de inteligencia para explicarle que por pequeño q sea el dragón, a esos niveles....., es decir explicarle claramente que sus acciones tendrán
    Un saludo, y como siempre, un gran artículo!!

    ResponderEliminar

Escribe tu mensaje a continuación. Por favor, se respetuoso en tus comentarios.