Impactos Críticos. "Master, eres un dictador".

Permitidme que empiece este pequeño artículo con una frase anecdótica. La pronunció un jugador a quién, antes de una partida, le dije que para mi campaña no podía jugar con un tipo determinado de personaje. La frase es una anécdota, la confrontación entre los jugadores y el narrador por estas cosas suele ser una constante. No se si a alguno de vosotros le ha ocurrido, pero a mi, a lo largo de estos 20 años dirigiendo, me ha pasado bastantes veces.

La cuestión que planteamos, la de la libertad de elegir de los jugadores o la capacidad de vetar del narrador, es antigua y merece una reflexión. Lo cierto es que todos jugamos para divertirnos, ese es el propósito del juego. Algunos jugadores se divierten mucho más cuando juegan determinados tipos de personaje y su petición, lógica por otra parte, es querer hacerse ese tipo de personaje con el que de verdad disfrutan. Reconozcámoslo, ninguno queremos jugar con un tipo de personaje que no nos gusta. Sabiendo esto, podríamos decir que la petición del jugador está más que justificada.

Al narrador, por otro lado, le hemos dado la responsabilidad de preparar una historia, de poblar el mundo de juego dando vida a los personajes no jugadores, de hacer de árbitro de las disputas y de narrar el resultado de las acciones de nuestro personaje. Somos los jugadores los que estamos dando el poder al narrador de decidir y de arbitrar. Si, se la hemos dado nosotros al aceptar que sea él quien dirija el juego. Algunos jugadores parecen olvidar que el narrador también juega. Y no solo juega, sino que tiene derecho a divertirse como los demás. A veces un narrador pasa horas o días preparando una aventura, y no es divertido que toda ese trabajo vaya a verse alterado porque un jugador haga una elección que desbarate todo ese esfuerzo. Incluso, podría preguntar ¿debe ese jugador arruinar la diversión del resto de jugadores poniendo en peligro el trabajo de su narrador y por consiguiente toda la partida?

La gran mayoría de las veces, el problema es sólo de comunicación. ¿No existe ninguna otra clase de personaje que el jugador puede disfrutar? ¿Ha hecho los deberes el narrador y preguntado a sus jugadores a qué querían jugar o intenta imponer a sus jugadores sólo lo que a él le gusta? Esta situación debería poder solucionarse hablando y con poco de buena voluntad por ambas partes. El sentido común debería ser la guía para resolver estas disputas.

Personalmente, cuando digo que no a un jugador, trato de explicarle los motivos razonadamente y de ofrecerle alternativas, aunque en última instancia no llegando a un acuerdo, creo que debe prevalecer la opinión del árbitro. Es una opinión ¿Qué pensáis vosotros?

2 comentarios:

  1. Hombre, está claro que cada jugador tiene su tipo de personaje predilecto, pero uno siempre tiene que pensar en si va a pegar eso o no con el resto. Por ejemplo, un grupo de paladines igual arrasan a los malos, pero a la hora de hacer cualquier otra cosa es una patraña y no se disfruta. Las partidas no son sólo para el disfrute de los jugadores, leñe... que, si así fuera, nadie querría ser el master xD.

    Vamos, yo he jugado contigo de master y me pareces muy bueno, nos dejas bastante libertad de acción (sin que resulte absurdo, claro) y hay un millón de cosas que se pueden hacer. No veo por qué tiene ningún jugador que andar quejándose cuando tiene todo un abanico de posibilidades. Vamos, fijo que hay por lo menos una que le convence. Lo demás, yo creo, es ganas de dar por saco.

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  2. Hay mucha gente que no tiene para nada esa visión de juego de grupo, sino que su manera de enfocar el juego es individual. No está mal cierto individualismo, ni hacerse un personaje que nos guste. Como tú dices, es bueno o recomendable mirar al resto del grupo, incluso hablarlo con ellos y establecer correlaciones con los otros personajes. Pero bueno, cada grupo tiene su forma de hacerlo y de jugarlo. Mientras TODOS se diviertan, por mi bien...

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