Fable III




Hablar del videojuego Fable III es hablar de una saga que lleva a sus espaldas seis años, dos generaciones de consolas y una conversión para PC.

La nueva creación de Peter Molyneux, padre de criaturas como Populus o Black & White, intenta llegar a la revolución de los videojuegos que prometió allá por el 2004 con el primer Fable, y si bien no la ha terminado de alcanzar, demuestra que paso a paso va incluyendo novedades que le ayuden para poder conseguirlo.

Pero centrémonos en la última secuela, actualmente para Xbox 360 y con rumores sobre una versión para PC.

Podría catalogarse a Fable III como un juego de rol, aunque este termino es un tanto inexacto. No es un rpg al uso por el hecho de que las decisiones que tomes a lo largo del juego serán lo que tendrá verdadero peso en tu entorno. Y con esto me refiero a cambios totalmente visibles como reestructuraciones de barrios, reformas en zonas derruidas y modificaciones en las relaciones con los personajes que puedes encontrar durante la aventura.

El juego nos propone tomar el rol del príncipe (o princesa, a tu elección), hermano menor del déspota monarca que tiene subyugado a Albión. Tu papel será el de instigador a la revolución, para liberar al pueblo y ponerte al frente del reino. Para ello deberás reunir apoyos para montar tu ejército, prometiéndoles distintas cosas para cuando seas rey.

Y es el momento en el que llegas a ser rey cuando las decisiones toman todo su peso. En tu mano queda el mejorar las condiciones de vida de tus súbditos y mantener tus promesas, o por el contrario explotarlos como hasta el momento (total, ya tendrían que estar acostumbrados, ¿no?) e incumpliendo las promesas que realizaste, traicionando a aquellos que te apoyaron.

Este es, grosso modo, la trama principal del juego. Pero, como es natural en esta saga, solo es una parte del juego real, donde tendremos suficientes misiones alternativas que nos ayuden a obtener mas oro, armas, o aumentar nuestra relación con los restos de personajes. Y es que, a diferencia que sus predecesores, para ganarte el corazón de las personas de Albión tendrás que hacer unas mini misiones para que te consideren su “amigo”. Se acabo el entrar en la plaza de Bowerstone y ver a la mitad de los habitantes suspirando por tus huesos (que puede conseguirse igualmente si se desea, pero es un señor trabajazo enamorar a un pueblo entero).

Ahora entremos en temas técnicos:

La mecánica del combate es similar al presentado en Fable 2, manteniendo el sistema de un botón – una acción. Esto se traduce en la no existencia de combos clásicos, ya que deja en mano el jugador el saber coordinarse para alternar los tres tipos de ataques (cuerpo a cuerpo, distancia y mágico) durante el combate. Lo que si te muestra son, en determinadas ocasiones, una escena en primer plano y cámara lenta de algunos ataques, como pueden ser un golpe con floritura o un disparo a un enemigo tras lanzarlo al aire.

El sistema de esferas de experiencia ha sido sustituido por los sellos del gremio. Cada vez que consigamos abatir a un enemigo nos otorgará puntos de experiencia que irán rellenando una barra que rodea al sello del gremio de los héroes. Y con cada barra completa se nos añadirá el correspondiente sello a nuestra reserva y se reinicia el ciclo. Será con estos sellos con los que desbloquearemos nuevas habilidades, mejoras para el combate y aumentos de rango para las profesiones.
Este sistema de sellos también sustituye al sistema de reconocimiento del Fable 2, necesitando ganar determinado número de sellos para avanzar en la historia y siendo estos la recompensa que nos darán en las misiones (aparte de alguna que otra cosa más).

Una de los cambios más notables de Fable 3 es la carencia de menús en modo lista en las que tenemos nuestros objetos. En su lugar, la gente de Lionhead ha desarrollado un sistema visual donde, dentro de diferentes salas, podremos ver los objetos que tenemos e interactuar con ellos, ya sea equipándonos armas, cambiando nuestras ropas o revisando nuestra colección de trofeos. En una de las salas, que se nos mostrará como un sendero que nos ha de llevar hasta nuestro futuro castillo, encontraremos cofres que contienen las mejoras para nuestro personaje, y que tendremos que comprar usando los sellos del gremio que habremos ganado.

Para visitar estas salas disponemos de “el refugio”, un lugar donde seremos transportados cada vez que pulsemos el botón ‘start’ y donde nos espera Jasper, nuestro fiel mayordomo que nos amenizara el juego con diferentes comentarios sobre nuestra vestimenta o acciones y que servirán como punto de información para entender el funcionamiento de las distintas salas.

En el apartado multijugador, hay que diferenciar entre el modo cooperativo y el modo conectado. El modo cooperativo (véase, dos jugadores en una sola consola) se ha mantenido el formato de su predecesor, estando enmarcados los dos jugadores en una zona centrada en el jugador principal y teniendo que ir ambos héroes juntos.
El modo conectado ya es distinto, y parece que han aprendido de errores pasados. En este modo el personaje de un jugador “viaja” al mundo del héroe anfitrión, viendo como es ese mundo dependiendo de las elecciones realizadas. Aquí jugaras con tu héroe de verdad, no con un personaje pregenerado como en el Fable 2. Y sin olvidar que te llevas también a tu propio perro. Aquí el juego se comporta de manera normal, tan solo mostrándonos con un indicador donde esta nuestro compañero. El modo conectado también te permite crear sociedades con otros jugadores (para compartir gastos y ganancias de los distintos alquileres) y incluso casarte con otros jugadores y tener descendencia.

Sobre el doblaje, hay pocas quejas, siendo de agradecer que los personajes que aparecen en Fable 2 y vuelven a hacerlo en esta entrega conservar al mismo doblador. Lo malo (y digo malo en el buen sentido de la palabra, y ahora se verá) son las comparaciones, pues si en España tenemos buenos dobladores, hay que reconocer que el elenco de actores británicos que han participado en la versión inglesa de quitarse el sombrero, remarcando a Ben Kingsley o a John Cleese en el papel de Jasper. En España se eligió a Carlos Latre para que doblase a nuestro mayordomo.

Visualmente mantiene la estética marcada por Fable 2, siendo a nivel artístico muy atractivo y siguiendo con ese aire esperpéntico que caracteriza a la saga, como grandes pelucas rosas, sombreros de copa donde se podría esconder un fusil o el gran traje de hombre pollo, por citar algunos ejemplos. La presencia de los sempiternos pollos en Fable 3 no podía faltar, siendo protagonistas de varias misiones e, incluso, llegado a tener su propio minijuego (como siempre, dependiendo de las decisiones que tomes).

En el apartado sonoro, la música nos acompaña durante todo el juego de manera que no nos llegamos a dar cuenta de ella. Y eso no significa que sea mala, sino todo lo contrario. No es una banda sonora con temas épicos, sino que se funde con el juego de manera que no eres consciente de la música pero siempre esta ahí, arropando las distintas escenas durante la aventura.

Como todo producto recién salido al mercado, no esta exento de cierto número de bugs que pueden llegar a quitarle lustre al juego (como es el caso de la repentina mudez de Jasper) o directamente odiarlo, como un rumoreado bug que corrompe la partida salvada. Para el primer caso ya hay en la red ciertos tutoriales para que nuestro mayordomo recupere el habla. Y para el segundo los chicos de Lionhead han comunicado que están trabajando en el parche para solventarlo, achacándole parte de la culpa de la aparición del parche ha cierta empresa encargada del game testing que, según parece, no se percato de ninguno de los dos.

Para concluir tengo que reseñar que, siendo el señor Molyneux un experto en generar hype en sus creaciones (para luego quedarse corto, léanse las declaraciones previas a los lanzamientos de los dos títulos anteriores de la saga), en esta tercera entrega ha sido mas comedido. Su único patinazo fue, en primeras muestras del juego en las grandes ferias de videojuegos, anunciar que vendría preparado para Natal, actual Microsoft Kinect. Descontando esto, que no deja de ser algo normal en este hombre que siempre se intenta innovar en sus creaciones, Fable 3 proporciona muchas horas de juego, con bastantes opciones como para rejugarlo y que acerca a Peter Molyneux y a su equipo a la meta que se marcaron en 2004.

Ficha técnica

Desarrolladora : Lionhead Studio
Diseñador : Peter Molyneux
Sitio web : http://lionhead.com/Fable/FableIII/
Plataformas : Xbox 360, Windows

2 comentarios:

  1. A mí me parece un buen juego, muy divertido y con buena calidad. Le falta pulir algunas cosas, como si lo hubiesen querido lanzar antes de tiempo... Pero en general me ha gustado mucho.

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  2. Nosotros tenemos pendiente comprarlo, nos gusta mucho el II asi que supongo que caerá para el cumple de Juan o así jajaja (pero chstt, q es sorpresa XD)

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